En ese momento, se escuchó que la puerta de la habitación se abría.
Sofía asomó la cabeza y llamó en voz baja:
—Mamá.
Como no escuchó la voz de Julieta, se quedó confundida.
Entonces oyó a Héctor decir:
—Estamos aquí.
Sofía corrió hacia el balcón.
—Papá, mamá.
Se lanzó a los brazos de Julieta y la miró con los ojos llenos de expectación.
—¿Todavía te sientes mal?
Julieta le acarició la cabeza y respondió con suavidad:
—Ya me siento mucho mejor.
Cuando Julieta había sufrido aquella crisis, Héctor no permitió que Sofía la viera.
Solo después de que le aplicaron el sedante y se quedó dormida tranquilamente, dejó que Sofía fuera a acompañarla.
Aun así, Sofía podía sentir que su mamá no estaba igual que antes.
Abrazó a Julieta por la cintura y apoyó la cabeza contra su vientre.
—Yo siempre voy a estar contigo.
Julieta acarició con ternura el fino cabello de Sofía.
Por la tarde, Héctor acompañó a Sofía a volar un papalote sobre el césped, mientras Julieta permanecía sentada en una silla junto al lago, observándolos.
Sofía daba brincos de emoción.
—¡Mamá, mira! ¡El papalote está volando altísimo!
Julieta levantó la mirada hacia el papalote que se elevaba en el cielo.
El intenso azul salpicado de nubes blancas parecía una pintura.
Cuando volvió a bajar la mirada, sus ojos se encontraron por casualidad con los de Héctor.
Él caminó hacia ella con el carrete del papalote en la mano, se sentó a su lado y se lo acercó.
—¿Puedes sostenerlo?
Julieta levantó la mano para intentarlo.
Tenía mucha más fuerza que al mediodía.
Sabía perfectamente en qué estado se encontraba y necesitaba recuperarse cuanto antes.
Extendió la mano y tomó el carrete, aunque todavía no lograba sujetarlo con todas sus fuerzas.
De pronto, una ráfaga de viento sacudió con fuerza el papalote.
La mano de Julieta perdió estabilidad y estuvo a punto de soltar el carrete, pero una mano grande cubrió la suya y la ayudó a sostenerlo con firmeza.
El cuerpo de Julieta se puso rígido por un instante.
Sofía los observaba a un lado con una sonrisa radiante.
Sonreía tanto que los ojos se le entrecerraban de felicidad.
—¿Quieres levantarte y caminar un poco?
Julieta alzó los ojos hacia él.
En realidad, ella también quería intentarlo.
Devolvió la concha a la canastita de Sofía y Héctor la ayudó a ponerse de pie.
Sofía dejó la canasta en el suelo y enseguida extendió la mano para ayudarla a mantenerse en pie.
Julieta se quitó los zapatos y pisó la arena descalza.
El firme brazo de Héctor la sostenía, ayudándola a mantenerse en pie.
—Ya puedo sostenerme. Suéltame un momento.
Héctor la soltó.
Sofía dijo con preocupación:
—Mamá, ten cuidado.
Julieta la miró y sonrió con dulzura.
—Estoy bien.
Intentó dar un paso.
Sus piernas todavía no respondían del todo, pero ya podía mantenerse de pie y caminar.
Soltó el aire lentamente y se esforzó por conservar el equilibrio.
Héctor caminaba a su lado, siguiéndola de cerca.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....