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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 757

Julieta insistió en caminar un poco más.

Logró hacerlo sin caerse y una sonrisa de alegría apareció en su rostro.

Sin darse cuenta, giró la cabeza y se encontró con la mirada profunda de Héctor.

No sabía si se debía a la luz del atardecer, pero en ese momento él parecía especialmente amable.

—No tengas tanta prisa. Ve poco a poco —le dijo.

Julieta apartó la mirada y asintió.

—Ya va a oscurecer. Regresemos.

Héctor la levantó en brazos y caminó de regreso.

Después de sentarla en la silla de ruedas, se agachó y le quitó con la mano la arena de las plantas de los pies.

—Tú...

Julieta sintió cosquillas e intentó retirar el pie, pero no tenía mucha fuerza y Héctor la sujetaba del tobillo.

Sofía se agachó y comenzó a limpiarle los pies con la falda de su vestido.

Julieta se apresuró a detenerla.

—Sofía, vas a ensuciar tu vestido.

Sofía levantó la mirada.

—Papá puede comprarme otro.

Héctor terminó de ponerle los zapatos a Julieta.

Luego cargó a Sofía y la llevó hasta la orilla para lavarle los pies.

A Sofía le dieron ganas de jugar otra vez y comenzó a pisotear el agua con fuerza, salpicando por todos lados mientras reía feliz.

Héctor jugó con ella un par de veces.

—Ya, se acabó el juego.

Después dejó que Sofía se secara los pies frotándolos contra su pantalón.

Julieta los observaba desde la silla de ruedas.

Héctor cargó a Sofía y regresó con ella.

Le puso los zapatos y luego comenzó a empujar la silla de ruedas de Julieta.

Sofía caminaba a su lado con una mano apoyada en el descansabrazos.

Tomaron el carrito eléctrico de regreso a la hacienda.

Para entonces, el cielo ya se había oscurecido por completo.

Antes de dormir, Héctor le leía a Sofía historias divertidas.

Capítulo 757 1

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