La camisa azul marino, combinada con un pantalón blanco, le daba un aire moderno y elegante.
Gracias a los años de ejercicio, Héctor tenía un cuerpo alto, esbelto y bien definido.
El conjunto resaltaba su figura impecable y le quedaba a la perfección.
Rara vez usaba pantalones blancos. Casi siempre vestía de tonos oscuros.
Sin embargo, aquel conjunto realzaba todavía más su porte elegante y distinguido.
Julieta dijo:
—Te queda bien.
Sofía, en cambio, no escatimó en elogios:
—Papá es el más guapo y el más bonito.
Héctor la miró y sus ojos se curvaron con una sonrisa.
Después le dijo a la asesora:
—Nos llevamos este conjunto.
—Perfecto.
Héctor estaba a punto de ir a cambiarse cuando el celular que Julieta sostenía comenzó a vibrar.
Un momento antes, mientras se probaba la ropa, él le había dado el celular para que se lo guardara.
Julieta bajó la mirada y vio el nombre en la pantalla. Era Miguel.
Como parecía tratarse de algo relacionado con el trabajo, le entregó el celular a Héctor.
Él se alejó unos pasos para contestar.
—¿Bueno?
Al escuchar el informe de Miguel, su expresión se volvió fría.
Desde el momento en que Héctor salió del probador para atender la llamada, Julieta percibió el cambio en su actitud.
Seguramente se trataba de algo importante.
Apartó la mirada, no le dio más vueltas y se quedó esperando con Sofía.
Más de diez minutos después, Héctor regresó con su expresión habitual.
Entró al probador para cambiarse, le pidió a la asesora que empacara el conjunto nuevo y pagó.
Cuando la asesora terminó, le entregó la bolsa a uno de los guardaespaldas que los acompañaban.
—Vámonos.
Héctor extendió la mano para ayudar a Julieta a levantarse.
Ella ya podía caminar, pero todavía no se movía con la misma facilidad de antes y, de vez en cuando, sufría algunos espasmos.
Héctor la rodeó por la cintura para sostenerla y ayudarla a mantener el equilibrio.
Sofía le tomó la mano y repetía emocionada:
—Pastel, pastel.
Llegaron a una pastelería de lujo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)