Jairo dijo con calma:
—Regresaré a Monteluz dentro de unos días.
—Bueno. Te estaré esperando.
En su voz se percibía cierta ilusión.
Al escucharla, Jairo sintió que el dolor se intensificaba, pero respondió con ligereza:
—Sí, nos veremos pronto.
Después de terminar la llamada, Julieta marcó a Sofía.
Le contestaron de inmediato.
—Sofía.
—Soy yo.
Al escuchar la voz de Celeste, la expresión de Julieta se ensombreció.
Ese día, Celeste se encontraba en Casa Gómez cuidando de Sofía.
Julieta guardó silencio.
La voz severa de Celeste llegó desde el otro lado de la línea:
—Julieta, no me importa si de verdad estás enferma o solo estás fingiendo. Te advierto que dejes de lado esas intenciones tan mezquinas. Sofía no es una herramienta para manipular a Héctor. Él no te debe nada. Deja de hacerte la víctima, como si todo el mundo estuviera en deuda contigo. No creas que no sé lo que pretendes. Más te vale comportarte. Si te atreves a lastimar a Sofía o a Héctor, no te lo voy a perdonar.
Antes, Celeste despreciaba los orígenes y la apariencia de Julieta.
Ahora ya no sentía solo desprecio, sino una profunda aversión.
Por culpa de Julieta, el estado de ánimo de Sofía dependía por completo de ella.
Héctor incluso había dejado de lado el trabajo para acompañarla a San Aurelio a recibir tratamiento.
¿Cómo era posible que su hijo se rebajara hasta el punto de dedicarse personalmente a cuidar de una mujer, y mucho menos de alguien como Julieta?
Después de todo aquello, su mayor temor era que Héctor se hubiera enamorado de verdad de ella.
Mientras escuchaba sus advertencias, Julieta apretó con fuerza el celular.
Celeste terminó de hablar y colgó sin darle oportunidad de responder.
Irene acababa de ayudar a Camila a asearse y salió del baño.
Al ver a Julieta sentada en el sofá, notó de inmediato que algo no estaba bien.
Se acercó y preguntó preocupada:
—¿Qué pasó?
Julieta ocultó sus emociones, levantó la mirada y esbozó una leve sonrisa.
—Nada.
Sin embargo, últimamente sus sentimientos se reflejaban con demasiada facilidad en su rostro y ya no podía ocultarlos.
Irene se sentó a su lado y le tomó la mano.
—No te guardes las cosas. ¿No ibas a hacer una videollamada con Sofía?
Julieta soltó el aire lentamente.
—Contestó Celeste.
Irene comprendió de inmediato.
Aunque no conocía bien la situación dentro de la familia Gómez, estaba segura de que no trataban bien a Julieta.
Al ver su expresión, aquello resultaba todavía más evidente.
—De todos modos, tú no vives con Celeste. No le hagas caso. Sofía es muy inteligente y no se va a dejar influenciar por ella.
Gracias a sus contactos y al dinero que había pagado, Jimena consiguió que atendieran a Julieta sin tener que hacer fila.
La acompañó al consultorio.
Después de revisarla, el médico concluyó que la tensión emocional le estaba provocando insomnio y un sueño poco reparador.
Ese mismo día podían aplicarle una primera sesión de acupuntura.
Además, le recetó medicamentos para cinco días con el fin de observar cómo evolucionaba.
Después de la acupuntura, Julieta no sabía si solo era una impresión suya, pero se sentía mucho más relajada y la pesadez de su cabeza había disminuido.
Sin embargo, necesitaba continuar con las sesiones.
Jimena no podía quedarse ahí durante varios días porque también debía cuidar de Thiago.
Aun así, pasarían la noche en un hotel para que Julieta pudiera recibir otra sesión a la mañana siguiente.
Rafael tenía una reunión muy importante al día siguiente, por lo que debía regresar.
Sergio se quedó con ellas y acordaron que al día siguiente un chofer fuera a recogerlas.
Después de recoger los medicamentos y dejar todo arreglado, Rafael las llevó al hotel y luego regresó a Monteluz.
Después de cenar, Julieta recibió una llamada de Carlos y le explicó la situación.
Cuando terminaron de hablar, Carlos dejó el celular a un lado.
Ahora Julieta estaba rodeada de su familia y, por su estado actual, parecía encontrarse mucho mejor que dos años atrás.
Aquella noche, Julieta volvió a sentir deseos de comunicarse con Sofía.
La extrañaba muchísimo.
Sin embargo, probablemente Celeste seguía cuidándola y Héctor debía estar ocupado resolviendo asuntos de trabajo.
Julieta apretó el celular entre las manos, dudando si debía llamar a Héctor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....