Capítulo 85 De pronto estalló una noticia de escándalo.
El protagonista no era otro que Héctor.
Titular: "El presidente de Grupo Central sería infiel durante el embarazo de su esposa." La nota iba acompañada de dos fotografías.
Una era de la noche en que Héctor fue a ver a Adriana: ambos aparecían dentro del carro, en una actitud íntima.
La otra había sido tomada de día, cuando Adriana lo despedía; los dos se abrazaban afuera de la villa.
Las imágenes estaban ligeramente difuminadas y los rostros no se distinguían con claridad, pero la figura imponente de Héctor era inconfundible.
Incluso con el rostro borroso, su porte y atractivo no podían ocultarse.
Cualquiera que conociera a Héctor lo reconocería de inmediato.
En cuanto la noticia salió, fue como si una bomba hubiera caído en el círculo financiero: el impacto fue inmediato y brutal.
En plena madrugada, el tema se propagó a una velocidad alarmante.
Todos quedaron atónitos.
¿Héctor estaba casado?
¿Por qué no había habido ningún rumor previo sobre su matrimonio?
¿Quién era la mujer capaz de hacer que este magnate se casara?
¿Y encima, infidelidad durante el embarazo?
Las indagaciones privadas comenzaron de inmediato.
Los chismes volaban por todos lados; parecía que nada era más importante que el morbo.
Entre los comentarios, uno publicado por el usuario "RemataCaídos" Ilamó especialmente la atención:
"Héctor no solo fue infiel. Paseó a su amante sin el menor pudor, atacó la empresa de su propio suegro, provocó que su esposa legítima tuviera indicios de parto prematuro por el coraje. Su mujer estaba a punto de dar a luz en casa mientras él pasaba noches fuera, sin aparecer ni preguntar.
Difícil encontrar a alguien más despiadado." Era evidente que se trataba de alguien que sabía de lo que hablaba.
Ese comentario fue rápidamente impulsado hasta el primer lugar, seguido de una avalancha de preguntas.
Sin embargo, el usuario no volvió a responder.
Poco después, otro comentario con mucha interacción apareció destacado:
Arrastrados por esa narrativa, muchos comenzaron a fijarse en el origen familiar de la esposa, en su apariencia, y llegaron a la conclusión de que, de pies a cabeza, no merecía ni una sola hebra del cabello de Héctor.
Eso reforzó aún más la idea de que todo había sido un plan de ella: una mujer repugnante que había tendido una trampа.
Y, bajo esa lógica, la infidelidad de Héctor parecía justificable.
Al final, el villano dejó de ser él.
La verdadera culpable, según ellos, era la esposa, por ocupar un lugar que no le correspondía.
*** Julieta llevaba días despertándose a mitad de la noche.Dormía mal y, una vez despierta, le resultaba imposible volver a conciliar el sueño.
Mientras deslizaba la pantalla de su celular, se topó con esa noticia.
Se quedó mirando las fotos expuestas durante uu largo rato, sin reaccionar.
No sabía cuánto tiempo había pasado cuando, con los dedos temblorosos, tocó la sección de comentarios.
Lo primero que vio fue una marea de insultos.
En ese instante, un dolor agudo le atravesó el vientre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....