Julieta tomó las monedas.
—Sofía, vamos a cambiar de máquina. Esta debe tener algo mal.
—Está bien.
Las dos se acercaron a otra máquina de garra.
Julieta metió una moneda, pero tampoco tuvo suerte esta vez.
Héctor permanecía a un lado, observándola con toda tranquilidad.
Julieta, todavía inconforme, volvió a intentarlo varias veces.
No fue sino hasta que solo le quedaron dos oportunidades cuando empezó a desanimarse.
Sofía la consoló:
—Aunque no saques ninguno, sigues siendo la mejor.
Julieta hasta se sintió un poco apenada al escucharla.
Héctor le acarició la cabeza a Sofía.
—Si sigues echándole tantas flores, se va a poner todavía más orgullosa.
Sofía levantó la cabeza para mirarlo.
—¡No importa si mamá se siente orgullosa!
Héctor volvió a acariciarle la cabeza.
Después dio un paso al frente y se colocó detrás de Julieta.
Metió tres monedas y puso su mano sobre la de ella, que sostenía la palanca de control.
Julieta se sorprendió.
—Tú...
Héctor le recordó:
—Fíjate bien en el ángulo.
La garra comenzó a moverse.
Julieta no tuvo más remedio que dejarse guiar por la mano de Héctor para manejar la palanca.
Él la rodeaba desde atrás, envolviéndola por completo con su cuerpo, y cada vez que Julieta respiraba percibía aquel aroma suyo que ya le resultaba tan familiar.
La garra se detuvo en el punto adecuado y descendió lentamente.
Esta vez logró atrapar el muñeco.
Julieta lo sacó por la abertura de la máquina.
Era un pequeño peluche en forma de estrella.
Sofía exclamó emocionada:
—¡Mamá sí es la mejor!
Julieta sonrió y le pellizcó suavemente la mejilla.
—Qué linda eres cuando hablas así.
Sofía sonrió de oreja a oreja.
Héctor dijo:
—Todavía queda una última oportunidad.
Apenas Sofía se acostó, se quedó dormida.
Héctor regresó a la sala.
En la televisión todavía seguían las caricaturas que Sofía había dejado a medias.
Se acercó y se sentó junto a Julieta.
En la sala solo se escuchaba el sonido del televisor, mientras detrás del ventanal brillaban las luces de la ciudad.
Julieta preguntó:
—¿A qué hora te vas mañana?
Héctor tomó el control remoto y cambió de canal.
—Mi vuelo sale a las nueve de la mañana.
Este viaje le había hecho perder casi tres días.
—¿Y tú?
Julieta respondió:
—Todavía no compro el boleto. Ya decidiré después de que Sofía se vaya mañana.
Héctor asintió ligeramente.
Después de un breve silencio, preguntó de repente:
—¿Quieres tomar un poco de vino?
Julieta guardó silencio unos segundos antes de asentir.
Héctor se levantó, fue al minibar y regresó con una botella de vino tinto y dos copas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....