Héctor sirvió el vino tinto en las copas y el aroma se extendió rápidamente por la habitación.
Le pasó una a Julieta.
Ella sostuvo la copa, la agitó suavemente y luego dio un pequeño sorbo.
Héctor preguntó:
—¿Qué tal está?
—No está mal.
Héctor levantó ligeramente su copa hacia ella.
La luz del candelabro se reflejaba en sus ojos, haciendo que pareciera menos reservado e inescrutable que de costumbre.
Julieta lo miró y chocó su copa con la de él.
Los dos bebieron en silencio.
Terminaron una copa, luego una segunda y, sin darse cuenta, acabaron toda la botella.
Las mejillas de Julieta se habían sonrojado y en su mirada ya se notaban los efectos del alcohol.
Dejó la copa, se levantó y caminó hacia la ventana para tomar un poco de aire.
Desde ahí podía contemplar toda la ciudad iluminada por las luces de neón.
La ventana estaba entreabierta y dejaba entrar la brisa.
Esa tarde había llovido, así que el aire conservaba una frescura húmeda.
Ella permaneció en silencio, contemplando la noche mientras el viento le rozaba el rostro y agitaba ligeramente su cabello.
Héctor se acercó y se colocó a su lado.
Sin apartar la mirada de la ciudad, preguntó:
—¿En qué estás pensando?
Julieta respiró profundamente.
—¿Desde hace mucho sabías lo de Jairo y yo?
Héctor no lo negó.
—Sí.
Julieta volvió a preguntar:
—¿Desde cuándo?
Héctor guardó silencio un instante antes de responder:
—Desde antes de que te fueras al extranjero. Jairo me pidió que lo ayudara a encontrar a su padre y a su hermana.
Julieta se quedó inmóvil.
Luego soltó una sonrisa amarga.
—Así que ya lo sabías desde entonces.
Héctor no respondió y simplemente la observó en silencio.
Después de un largo rato, Julieta volvió a mirarlo.
Su voz se apagó.
Las lágrimas comenzaron a caer.
—Ganaste.
Respiró profundamente y se dio la vuelta para alejarse.
Pero Héctor la sujetó con fuerza de la muñeca y, al instante siguiente, Julieta terminó contra su pecho.
Ella trató de empujarlo.
Héctor la abrazó con fuerza.
—Si quieres llorar, llora.
Julieta forcejeó un par de veces.
Había estado conteniéndose todo ese tiempo, pero finalmente ya no pudo controlar sus emociones.
Sus manos se aferraron con fuerza a la ropa de Héctor y sus sollozos llenaron la sala.
No lloraba únicamente por lo que estaba pasando en ese momento.
Lloraba por todas aquellas noches que había tenido que soportar sola, por las heridas que le habían causado las personas más cercanas y por la impotencia de sentir que, después de tantas vueltas, la realidad terminaba arrastrándola otra vez al mismo punto de partida.
Pero quien más le impedía dejarlo todo atrás era Sofía.
No quería que Sofía tuviera que pasar algún día por el mismo dolor que ella había sufrido.
Héctor simplemente la sostuvo entre sus brazos, dejándola liberar por fin todas las emociones que llevaba tanto tiempo reprimiendo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....