—¿Cómo has estado últimamente? —preguntó Julieta.
—Nada ha cambiado. Todo sigue igual que antes —respondió Emanuel.
Julieta asintió levemente y no hizo más preguntas.
Conversaron un poco más.
Antes de colgar, Emanuel dijo:
—¿Nos vemos esta noche?
Julieta se quedó desconcertada.
—¿A qué te refieres?
—¿Héctor todavía no te ha dicho que esta noche habrá una gala?
—No sabía nada.
Emanuel soltó una risa.
—Seguro te llevará con él.
Después de colgar, Julieta tampoco llamó a Héctor para preguntarle.
Se quedó descansando en el departamento.
Cerca de las cuatro de la tarde, recibió un mensaje informándole que su vuelo saldría al día siguiente a las dos.
Justo cuando iba a revisar que tuviera consigo su identificación y su pasaporte, Gregorio se acercó.
—Ya llegó el vestido que el señor Héctor preparó para usted.
Gracias a lo que Emanuel le había dicho, no se sorprendió.
Sin embargo, no quería asistir a la gala.
Llamó a Héctor.
Cuando él contestó, su voz cálida y profunda se escuchó al otro lado de la línea:
—¿Bueno?
—No me siento muy bien. Ve tú solo a la gala.
—¿Todavía te duele? —preguntó él con preocupación.
Héctor sabía mejor que nadie lo que había hecho la noche anterior.
Aunque Julieta ya no se sentía tan mal como al despertar, seguía agotada y no tenía ninguna intención de salir.
Respiró profundamente.
—De cualquier forma, ve tú solo. Yo quiero descansar.
Luego colgó.
Al escucharla, Gregorio se retiró discretamente.
A las seis de la tarde, Julieta cenaba mientras contemplaba el paisaje a lo lejos por el ventanal.
Héctor regresó al departamento vestido con un elegante traje negro.
La ropa resaltaba aún más sus hombros anchos y su cintura estrecha.
—¿No tienes nada mejor que hacer?
Las comisuras de los labios de Héctor se elevaron.
—Todavía tengo tiempo para esperar a que termines. ¿Quieres que le pida al chef que prepare otra porción?
Definitivamente lo estaba diciendo a propósito.
Julieta dejó los cubiertos, se puso de pie y dijo:
—Voy a descansar.
Apenas se dio la vuelta para marcharse, Héctor la abrazó por detrás.
—No es bueno acostarte justo después de comer. Salgamos a caminar un poco.
Julieta respiró profundamente y respondió con seriedad:
—Ya te dije que no quiero ir.
—Prometí que te llevaría conmigo. No puedo faltar a mi palabra o los demás creerán que estaba mintiendo.
Quince minutos después, Julieta terminó sentada frente al espejo del tocador.
La maquillista que había llegado por la tarde para arreglarla todavía no se había marchado.
Le recogió el largo cabello, lo adornó con accesorios de perlas y le hizo un maquillaje elegante y delicado.
El vestido azul combinaba perfectamente con el maquillaje, mientras que el collar de zafiros alrededor de su cuello destacaba especialmente bajo la luz.
Cuando terminaron de arreglarla, Julieta salió de la habitación.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....