Después de colgar, Julieta se desplomó en el sofá.
Tenía la mente en blanco y un sudor frío le recorría la espalda.
Permaneció sentada e inmóvil durante mucho tiempo, hasta que finalmente logró obligarse a recuperar la calma.
Sin embargo, su ánimo se volvió aún más sombrío.
No tenía más remedio que empezar a contemplar el peor escenario posible: que Héctor no apareciera.
A lo largo de los años, Héctor había ofendido y sometido a muchas personas.
Ahora que estaba desaparecido, quién sabía cuántas estarían esperando aprovechar la oportunidad para apoderarse de sus intereses.
Julieta volvió a llamar a Emanuel.
Él contestó enseguida.
—Pásame los datos de contacto del encargado de la empresa de Héctor aquí —dijo Julieta.
Emanuel comprendió de inmediato lo que pretendía hacer y respondió con cierta sorpresa:
—¿Ya lograste calmarte tan rápido?
Julieta no estaba de humor para conversar con él.
—Primero mándamelos.
Emanuel soltó una risa y no dijo nada más.
—De acuerdo.
Poco después, Julieta recibió la información que le envió y marcó el número, pero la línea estaba ocupada.
Con todo lo que había ocurrido, seguramente aquella persona tenía demasiados asuntos que atender.
Julieta dejó el celular, tomó su bolso y salió.
Le pidió a Gregorio que preparara un carro para llevarla a las oficinas de Héctor.
Media hora después, llegaron a la empresa.
Julieta bajó del carro y alzó la mirada hacia el imponente rascacielos que se levantaba frente a ella.
Ahí se concentraban algunas de las figuras empresariales más importantes de Gran Bahía.
Entró al edificio justo cuando recibió una llamada.
Al levantar la vista, vio salir de uno de los pasillos a un hombre vestido con un traje gris.
Llevaba lentes, era de estatura media y tenía una apariencia seria y eficiente.
En cuanto la vio, bajó el celular y se acercó rápidamente.
—Mucho gusto. Me llamo Santiago.
Ese día, todos trabajaban con normalidad y el ambiente no mostraba ninguna anomalía.
La noticia de la desaparición de Héctor todavía no se había difundido, pero, si no lograban encontrarlo pronto, sería imposible seguir ocultándola.
La oficina de Héctor se encontraba en el piso diecinueve.
Santiago abrió la puerta.
—Pase, por favor.
Julieta entró y se sentó en el sofá.
—Tome asiento.
Santiago se acomodó frente a ella.
Julieta fue directa al punto:
—Tenemos que prepararnos para el peor escenario. Es necesario tomar medidas para proteger todos los bienes y proyectos de Héctor y reducir los riesgos al mínimo.
Había ido precisamente para hablar con Santiago sobre ese asunto.
Él asintió con expresión seria.
—Seguramente la gente de afuera ya ha escuchado algunos rumores. Hoy he recibido muchas llamadas de personas que intentaban averiguar qué está pasando.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....