Sofía insistió en acompañarlos, así que Julieta no tuvo más remedio que pedirle a Ximena que empacara el desayuno en recipientes térmicos.
Al llegar al hospital, llevaron a Héctor a urgencias para que lo revisaran.
Sofía se quedó sentada en una banca afuera, esperando, sin ánimo siquiera para desayunar.
Julieta intentó tranquilizarla.
—Solo le duele el estómago. Pronto estará bien.
Pero Sofía seguía muy preocupada.
—Papá acaba de salir del hospital. El doctor le dijo que tenía que comer a sus horas y descansar bien, pero no ha descansado nada. Yo quería que se quedara contigo para que pudiera recuperarse, pero ahora otra vez se quiere ir.
Julieta le acarició la cabeza.
—No le va a pasar nada.
Sofía levantó la mirada hacia ella.
—¿Puedes pedirle a papá que se quede hasta que se recupere?
—Eso también depende de si él quiere quedarse.
Sofía respondió con total seguridad:
—Si tú se lo pides, seguro se queda.
Julieta no pudo negarse.
—Entonces se lo preguntaré al rato. Pero primero come algo, ¿sí? No puedes quedarte con el estómago vacío.
Sofía asintió.
Julieta le peló un huevo cocido.
Poco después de que Sofía terminara de comerlo, Héctor salió de los estudios y lo llevaron a una habitación, donde le pusieron suero.
El diagnóstico fue gastroenteritis aguda.
Ya había sufrido un episodio dos días antes, pero como no había tomado los medicamentos a tiempo, había recaído.
Héctor estaba acostado en la cama del hospital y todavía tenía muy mal semblante.
Después de darles algunas indicaciones, el doctor salió de la habitación.
Julieta y Sofía se quedaron a su lado.
Sofía lo miraba preocupada, con lágrimas contenidas en los ojos.
—Papá...
Héctor le acarició la cabeza.
—Estoy bien.
Julieta no pudo evitar reprenderlo:
—Es tu salud. Si estás enfermo, ¿por qué no descansas y te tomas los medicamentos como debes?
Héctor levantó la mirada hacia ella.
—¿Entonces debía quedarme sin hacer nada mientras Sofía estaba triste?
Julieta guardó silencio.
Sofía la miró y dijo en voz baja:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....