A mitad de la cena, sonó el celular de Julieta.
Era Mauricio.
—Papá.
Al escuchar cómo lo llamaba, la expresión de Jairo cambió ligeramente.
Mauricio preguntó:
—¿Jairo fue a verte hoy?
—Sí. Ahora está cenando con nosotros.
—Pásale el celular.
—Claro.
Julieta se lo pasó a Jairo.
—Papá quiere hablar contigo.
Jairo tomó el celular y se giró ligeramente hacia un lado.
—Papá.
Mauricio habló con tono serio:
—¿Por qué fuiste a Sombrales sin avisarle antes a Mariana? Fuera como fuera, debiste decírselo.
Jairo respondió con sinceridad:
—Perdón. No lo pensé bien.
—Lo que hiciste estuvo mal. ¿Mariana no había dicho que quería ir contigo a visitar a Julieta? Además, no es conmigo con quien tienes que disculparte, sino con Mariana.
Mauricio continuó:
—Y deja de ser tan rígido. Relájate un poco. Tampoco es como si nunca hubieras tenido una relación.
Aquella última frase se la había enseñado Jimena hacía apenas un momento.
Mientras lo escuchaba, las orejas de Jairo comenzaron a ponerse rojas.
—Ya entendí.
—Más te vale. Acuérdate de disculparte bien con Mariana y aprende un poco de Rafael. No puedes ser tan inflexible para todo.
Después, Jairo le devolvió el celular a Julieta.
La llamada seguía conectada.
—Papá.
Mauricio le dijo:
—Tú también tienes que hablar con él. Ya no es ningún jovencito. Aunque no quiera formalizar una relación de inmediato, al menos debería tomarse el asunto en serio. Mariana es una muchacha excelente. No puede seguir alejándola cada vez que ella intenta acercarse.
—Lo sé.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....