La voz de Héctor dejaba ver claramente su enojo.
—¿Estás con ella?
—Sí. Sofía también está aquí.
Sofía miró a Jairo.
—¿Es papá?
Jairo asintió y le pasó el celular.
—Habla un rato con él.
Sofía conversó unos minutos con Héctor y luego le devolvió el celular a Jairo.
Por el tono de Héctor, era evidente que estaba conteniendo el enojo.
Ese día le había enviado un regalo a Julieta y ella incluso lo había recibido, pero hasta ese momento no le había dado ninguna respuesta.
Probablemente estaba molesto por eso y ahora se estaba desquitando con Jairo.
Jairo preguntó sin ningún tacto:
—¿Por qué estás de tan mal humor? ¿Quién te hizo enojar?
Al escucharlo, Julieta supo que Héctor estaba molesto.
Era cierto que, después de terminar de trabajar, no se había puesto en contacto con él.
Héctor replicó:
—¿Qué tiene de malo mi humor?
—Si no tienes nada más que decir, voy a colgar.
Héctor no respondió, así que Jairo realmente colgó.
Sofía lo miró.
—¿Qué le pasa a papá?
Jairo sonrió.
—Está haciendo berrinche.
Sofía parpadeó.
—¿Y por qué hace berrinche contigo?
—Seguramente está enojado con alguien más, pero no se atreve a desquitarse con la persona que de verdad lo hizo enojar, así que se desquita conmigo.
Sofía respondió muy seria:
—Eso está mal.
—Sí. Ojalá fuera la mitad de sensato que tú.
Julieta escuchó en silencio la conversación entre ambos, sin intervenir.
Cuando pasaron frente a un centro comercial, Jairo le pidió que se detuviera.
Al parecer, realmente pensaba quedarse en casa de Julieta.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....