Sofía tenía tanto sueño que apenas podía mantener los ojos abiertos.
Como Julieta no podía cargarla en ese momento, la despertó con suavidad.
Jairo caminaba detrás de ellas con las manos ocupadas con las compras que acababan de hacer.
En cuanto Sofía vio las rosas que llevaba Julieta, exclamó sorprendida:
—¡Qué bonitas! ¿Te las mandó papá?
Había que admitir que Sofía era muy observadora.
Julieta no respondió y solo la apuró:
—Primero vamos a casa.
Después de subir y entrar al departamento, Jairo dejó las compras sobre la mesa y Julieta le pidió a Ximena que las guardara.
Luego le indicó a Jairo la habitación de huéspedes donde Héctor se había quedado antes y llevó a Sofía a asearse y prepararse para dormir.
Cuando Jairo vio a los dos gatitos, primero fue a lavarse las manos y después se acercó a jugar con ellos.
Poco después recibió otra llamada de trabajo.
Dio unas cuantas indicaciones, colgó y, casi por costumbre, abrió la conversación con Héctor.
Entonces vio que Héctor le había transferido veinticinco mil dólares.
Jairo soltó una risa y respondió: “No tienes que agradecerme. ¿Por qué no mandaste un poco más? Tampoco me molestaría aceptarlo.”
Después de enviar el mensaje, Héctor ya no respondió.
Julieta terminó de bañar a Sofía y fue a la cocina a prepararle un vaso de leche.
Para entonces, Jairo ya se había retirado a su habitación.
Sofía corrió a la sala y se quedó un buen rato contemplando las rosas sobre la mesa.
Luego se volvió hacia Julieta.
—Mamá, las rosas están muy bonitas. ¿Te gustan?
Julieta levantó la mirada y sonrió.
—Sí, me gustan.
Sofía corrió hasta la mesa del comedor, apoyó ambas manos en el borde y alzó la cabeza para mirar a Julieta.
—Si papá sabe que te gustaron, seguro ya no se enoja.
Julieta puso el vaso de leche frente a ella, apartó una silla para sentarse y le acarició la cabeza.
—Eres la niña más cariñosa con papá.
Quizá porque había crecido al lado de Héctor desde pequeña, Sofía era especialmente sensible a sus cambios de humor.
Ella se lanzó a los brazos de Julieta y alzó su carita.
—Y también soy la niña más cariñosa y considerada con mamá.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....