Jimena frunció el ceño y dijo con voz grave:
—Señor Ruiz, ¿acaso no dejamos todo claro hace mucho tiempo?
—No, Jimena, esas no eran palabras sinceras. La única persona con la que siempre he querido casarme eres tú.
—No te cases con Federico. Espérame, voy a divorciarme de Rosalía de inmediato...
Jimena, sin esperar a que terminara, colgó la llamada.
Al ver que le habían colgado, Franco volvió a marcar.
Sin embargo, Jimena ya no contestó.
Furioso, Franco estrelló el celular contra el suelo con violencia.
Mauro se quedó mirando su celular, que yacía inerte en el piso, estupefacto.
«...»
El pobre celular terminó destrozado en el suelo, sin deberla ni temerla.
Mientras Mauro se quedaba sin palabras, Franco corrió hacia el portón de la residencia Calvo y comenzó a golpearlo, provocando un estruendo.
Aunque las habitaciones estaban retiradas de la entrada principal, en el silencio de la noche, el ruido despertó a todos.
Especialmente a Petra, que acababa de dormirse. Se despertó de golpe, temblando ligeramente por el susto.
—¿Qué pasa? —preguntó Petra, mirando a Benjamín con asombro.
Benjamín la abrazó, acariciándole suavemente la espalda, y le dijo con voz tierna:
—Sigue durmiendo, yo voy a checar.
—Está bien —asintió ella.
Benjamín se levantó de la cama, pero Petra no se quedó tranquila y también se levantó. Cuando salieron del dormitorio, la puerta de la habitación de Jimena también se abrió.
Petra habló de inmediato:
—Jimena, ¿tú también escuchaste ese ruido?

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...