La preproducción de la campaña "La Voz que te Encuentra" entró en su fase más intensa. Las decisiones finales sobre el casting, la dirección de arte y la música tenían que tomarse, y las jornadas de trabajo se alargaban hasta bien entrada la noche. La oficina de Creativos V.R. se convirtió en un hervidero de actividad, un caos creativo donde la línea entre el día y la noche se desdibujaba.
Una de esas noches, la presión era particularmente alta. Tenían la presentación final para el equipo ejecutivo de ConectaTech a la mañana siguiente, y necesitaban cerrar todos los detalles visuales. Valentina, Mateo, Carlos y Andrés estaban reunidos alrededor de una gran mesa de trabajo, que estaba completamente cubierta de impresiones de alta calidad de los guiones gráficos, fotografías de posibles actores y muestras de paletas de colores.
La energía en la sala era una mezcla de agotamiento y una excitación casi febril. Poco a poco, a medida que la noche avanzaba y las decisiones se tomaban, el equipo se fue retirando. Carlos fue el primero en irse, alegando que si no llegaba a casa pronto, su esposa cambiaría la cerradura. Andrés, el joven director de arte, se despidió una hora después, sus ojos enrojecidos por el cansancio pero brillantes de orgullo por el trabajo realizado.
Finalmente, solo quedaron Valentina y Mateo. Decidieron quedarse para una última revisión, para asegurarse de que cada detalle, cada transición, cada nota al pie en la presentación fuera absolutamente perfecta.
—Solo una última ojeada —dijo Valentina, aunque ambos sabían que era una excusa para prolongar el tiempo juntos.
La oficina, ahora silenciosa, se sentía increíblemente íntima. La única luz provenía de una cálida lámpara de escritorio que arrojaba un círculo dorado sobre la mesa, creando un pequeño mundo solo para ellos dos. Afuera, las luces de Bogotá parpadeaban, un telón de fondo silencioso para la escena que se desarrollaba en el interior.
Estaban de pie, uno al lado del otro, inclinados sobre la mesa, sus hombros casi rozándose. Estaban discutiendo un detalle en uno de los diseños de Andrés, una sutil textura en el fondo de una de las imágenes.
—Creo que si movemos este elemento un poco a la izquierda, creará un mejor equilibrio visual —dijo ella, su dedo índice trazando una línea invisible sobre el papel.
—Sí, tienes razón. Y si aclaramos un poco el tono de este fondo, la figura principal resaltará más —añadió él, su mano moviéndose para señalar el mismo punto en el diseño.



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Valiente Transformación de una Esposa Menospreciada