Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 49

¿Esta era la chava que venía del campo?

¿También sabía andar en moto? ¡No podía ser!

Mientras Mauricio todavía se preguntaba si se había equivocado de persona, Almendra ya estaba a su lado.

—Señor Mauricio, usted dirija el camino.

La boca de Mauricio estaba tan abierta que casi le cabía un huevo.

—Tú… tú… ¿sabes andar en moto? —preguntó, todavía incrédulo.

Almendra enarcó una ceja.

—¿Qué? ¿Acaso solo los hombres pueden andar en moto?

Mauricio volvió a pensar «¡madres!» varias veces. Jamás se habría imaginado que a Almendra también le gustaran las motocicletas.

Entonces… ¿su plan maestro había fracasado antes de empezar?

—¿No nos vamos? —insistió Almendra al ver que Mauricio se había quedado pasmado.

Mauricio soltó un «ah» y pensó que tal vez Almendra solo estaba fingiendo que le gustaban las motos para impresionarlo. Después de todo, su cara de galán había conquistado a miles de chicas en La Concordia.

No era la primera vez que una niña rica fingía tener sus mismos gustos para acercársele.

No, tenía que hacer que se rindiera.

Pensando en eso, aceleró y salió disparado.

Daba igual, seguiría con el plan original: dar una vuelta por el periférico de La Concordia y ver si Almendra podía seguirle el ritmo. Si se quedaba atrás y se perdía, no sería su culpa.

Maniobró la moto con destreza, el motor rugiendo mientras trazaba una curva elegante en el aire al salir de la mansión de los Reyes.

Su velocidad era endiablada, como un relámpago negro que rompía la tranquilidad de la ciudad.

Almendra, al verlo, esbozó una sonrisa y aceleró para alcanzarlo, rebasándolo sin ningún esfuerzo.

Capítulo 49 1

Capítulo 49 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada