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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 712

Al escuchar esto, Almendra entendió de inmediato lo que sucedía.

Sacó su celular, entró al foro de la universidad y puso una expresión de «ya me lo esperaba».

—Almendra, nosotras te creemos ciegamente, no dejes que esos comentarios te afecten.

Almendra sonrió con indiferencia: —Que digan lo que quieran, me da igual.

A las siete de la mañana del día siguiente, los autobuses de la universidad trasladaron a los novatos de la Universidad Médica La Concordia a la base de entrenamiento asignada.

Después de cinco días de entrenamiento en el campus, todos estaban agotados. Hoy los habían levantado a las seis para juntar su equipaje; todos estaban ojerosos y bostezando sin parar.

Aurora y Almendra se sentaron juntas. Aurora no podía ni abrir los ojos del sueño, pero Almendra revisaba en su celular el itinerario que habían mandado al grupo del salón.

Diez días. El primero era para instalarse, y luego vendrían todo tipo de entrenamientos de supervivencia. Equipos de cinco. Habría calificaciones individuales y grupales, y el promedio del salón definiría al grupo ganador, que recibiría privilegios en la escuela.

Una hora después, el convoy llegó a una base militar abandonada.

Los que iban dormitando vieron que estaban en medio de la nada, rodeados de montañas desiertas. El sueño se les quitó de golpe.

—No manches, este lugar se ve... medio tétrico, ¿no?

—Sí, qué desolado. ¿De verdad vamos a pasar diez días aquí?

—¡Bajen y formen filas! —gritaron los instructores desde fuera.

Ricardo, vestido de camuflaje, estaba parado frente al grupo con un mapa en la mano.

Capítulo 712 1

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