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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 724

El cuerpo de Almendra se fue en picada, como un papalote al que le cortan la cuerda.

León soltó una risa fría: —¡Te falta mucho para ganarme!

El primer lugar tenía que ser suyo.

Fabián, frente a la pantalla en la sala de monitoreo, se inclinó hacia adelante sin darse cuenta.

Justo cuando la preocupación lo invadía, vio que Almendra frenaba su caída de golpe y, acto seguido, volvía a trepar con la velocidad de un rayo.

León, que ya celebraba, no esperaba que ella no cayera hasta el fondo. Su mirada se volvió asesina e intentó repetir la maniobra.

Pero esta vez Almendra no se lo permitió. En cuanto la mano de él rozó su tobillo, ¡ella le propinó una patada directa que lo mandó a volar!

León jamás imaginó que una chica tuviera tanta fuerza. No tuvo tiempo de estabilizarse y cayó en seco hasta el punto de inicio.

Abrió los ojos con incredulidad mientras veía esa figura delgada y altiva subir ágilmente sin siquiera dignarse a mirarlo.

Sin embargo, en su cabeza resonaba lo que Almendra le había dicho al patearlo: —¡Basura!

Isidora y su grupo llegaron justo para ver a León jalar a Almendra, pero antes de que pudieran alegrarse, vieron cómo ella revertía la situación en un parpadeo y se dirigía directo a la meta.

—¡Aaaah! ¡Almendra es la ley!

—¡Eso es todo, chingada madre!

Aurora y Natalia, que segundos antes estaban muertas de miedo, ahora gritaban y saltaban emocionadas.

El soldado de guardia también la miraba incrédulo, con los ojos muy abiertos ante la velocidad de Almendra.

Esa niña era una bestia. ¡Era más rápida que los reclutas novatos!

Capítulo 724 1

Capítulo 724 2

Capítulo 724 3

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