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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 839

—Perdóname, Betina. De ahora en adelante me aseguraré de conocer bien tus gustos.

Betina se cruzó de brazos, todavía con cara larga.

—Mjum, bueno, ya lo sabes.

Mateo asintió vigorosamente.

—Entonces vamos a otra tienda, quiero regalarte varias cosas.

Betina lo miró de reojo. ¿"Varias cosas"? ¿Con unas cuantas prendas pensaba conquistarla? Ella era la hija del hombre más rico, no le faltaba ropa.

—También bolsas, joyas… podemos ver de todo. Dicen que hay modelos muy buenos.

La cara de Betina se relajó un poco más. Eso estaba mejor.

—Vamos.

Entraron a una tienda de bolsos de renombre internacional. La señorita del mostrador los recibió con entusiasmo.

Mateo ordenó de inmediato:

—Tráiganos todos los modelos nuevos de la tienda.

Muchos de los bolsos eran ediciones limitadas globales, con precios exorbitantes. Para su sorpresa, la empleada sonrió con disculpa:

—¿Le interesan los modelos del año pasado? Nuestros clásicos nunca pasan de moda. Por ejemplo, la colección "Colibrí" se vendió muchísimo y nos queda la última pieza.

Betina conocía ese bolso, costaba arriba del millón.

—Ya lo tengo —dijo con desdén.

¿Qué le pasaba a esa empleada? ¿Quería deshacerse de lo viejo con ella? ¿O es que Mateo parecía que no tenía dinero para lo nuevo?

Mateo también se molestó.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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