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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 905

—¡Alto ahí!

—¡Disparen!

Se escuchó el rugido de un motor.

Almendra vio una silueta alejándose a toda velocidad en una lancha rápida.

—¡No mames! ¡Se nos va! —Hasta Gilberto, siempre tan correcto, soltó la maldición.

*¡Bang!*

*¡Bang!*

La policía disparó, pero entre la oscuridad y la velocidad de la lancha, las balas solo golpearon el agua.

Almendra corrió hacia el muelle, vio otra lancha atracada, saltó dentro con agilidad felina y arrancó el motor. Salió disparada tras él.

—¡Alme!

—¡Alme!

Fabián y Gilberto se quedaron helados un segundo.

Fabián no lo pensó dos veces. Aunque la visión nocturna no era su fuerte, saltó a otra lancha. Gilberto lo siguió de inmediato.

La policía vio, atónita, cómo tres estelas de espuma se lanzaban en persecución del fugitivo.

Flavio creía que ya la había librado. Su lancha era rápida, las balas no lo alcanzaban... pero entonces vio que esa chiquilla infernal venía tras él.

—¡Flavio! ¡No tienes salida! —gritó ella.

La lancha de Almendra cortaba el mar como una navaja, levantando la proa. En segundos, se puso a la par de Flavio.

Flavio, al verse alcanzado, aceleró aún más.

—¡Doctora Reyes! ¡La admiro, de verdad! ¡Regrese! ¡No quiero lastimarla! —le gritó Flavio sobre el rugido de los motores.

—¡Cállate y ríndete!

Al ver que no podía quitársela de encima, Flavio sacó un arma y disparó hacia ella.

—¡Tú me obligaste!

Capítulo 905 1

Capítulo 905 2

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