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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 967

Betina corría con todas sus fuerzas; al salir de la delegación se dirigió al gran puente cercano.

La noche ya había caído y el puente estaba casi vacío. Ella se paró sola sobre el puente que cruzaba el río; la silueta de la estructura bajo las luces amarillentas parecía una bestia dormida, silenciosa y misteriosa.

El viento del río soplaba fuerte, desordenando su cabello y pegándole mechones en la cara, pero a ella no le importaba.

Su mirada estaba fija en la distancia. El agua reflejaba las luces de la ciudad, parpadeando como sueños rotos.

Su sombra se alargaba bajo la luz de las farolas, viéndose frágil y solitaria.

—¡Betina! ¿Qué haces? ¡Bájate de ahí!

Cuando Simón, Frida y los policías llegaron, vieron que Betina ya se había subido al barandal del puente.

Betina estaba pálida, con los ojos hinchados de llorar, mirando a Simón y Frida como una niña abandonada, con voz entrecortada:

—Papá, mamá, perdónenme. Los decepcioné. Pero… en mi vida, siempre los vi como mis verdaderos padres.

»Pero ahora… ya tienen a mi hermana. Yo salgo sobrando.

»No soy tan sensata ni tan exitosa como ella…

—¡Betina! No hagas una locura. Bájate y hablamos en la casa.

Al verla así, el corazón de Simón se ablandó de nuevo.

A fin de cuentas, Betina era la niña que habían criado y mimado desde bebé. Aunque no fuera de su sangre, ya la querían como tal.

Betina negó con firmeza:

—Ya no quiero ser una carga. No quiero avergonzarlos más ni decepcionarlos.

»Pero de verdad, nunca quise lastimar a mi hermana. Solo quiero que ella esté bien.

—Betina, ya te entendimos, pero bájate, ¿sí? —Frida, nerviosa, no quería que ocurriera una tragedia.

Capítulo 967 1

Capítulo 967 2

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