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ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 21

El coche salió despacio del campus y pasó junto a Amaru, que venía apurada.

Verónica, todavía alterada, estaba en una cafetería de pasteles dentro de la escuela. Bernal, sentado a su lado, le hablaba bajito para calmarla, y por fin logró que se tranquilizara.

Pero le duró nada.

Una llamada le desbarató el ánimo que apenas había recuperado.

Amaru fue al laboratorio y no la encontró, así que le marcó. Su tono era urgente:

—¿Por qué no estás en el laboratorio? Agarra el Nexo-7 y ven ya. Acompáñame al Hospital San Rafael.

A Verónica se le apretó el pecho. Hasta la voz le tembló.

—Doctora Espino… el medicamento apenas se terminó. Todavía tengo que observar si el efecto está dentro de lo esperado. ¿Por qué tanta prisa?

Amaru frunció el ceño.

—¿No me mandaste foto hace dos días? Yo ya lo chequé: estaba en su estado perfecto, igualito al que hacía la compañera que estuvo contigo en el mismo laboratorio. No te preocupes, funciona. Tráelo ya.

Y remarcó:

—Cuídalo bien. Eso vale millones. Es tu boleto a una vida mejor. Tu carrera depende de esto.

Verónica colgó pálida. Bernal notó su cara.

—¿Qué traes? Si Amaru te pidió el medicamento, llévaselo. No te pongas así.

Verónica tartamudeó, apretando los dedos.

«¿Qué hago, qué hago…?»

Se levantó con las piernas flojas y fue al laboratorio, pensando una salida todo el camino.

Hasta que se le prendió el foco: total, nadie había visto un medicamento de “alta pureza” en persona. Podía cambiarle el color y entregarlo.

Además, era para aplicarse directo. Si no funcionaba, podía decir que el paciente estaba muy grave y que el efecto no iba a ser tan bueno. Punto.

Con esa idea, se le alivianó el paso. Agarró el frasco falso que preparó y, junto con Bernal, fue a ver a Amaru.

Lo que no imaginó fue que Melisa también estaría en el Hospital San Rafael… y encima, rodeada de directivos y doctores.

***

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