Al oír eso, a Samuel le pareció casi un mal chiste y no pudo evitar replicar: —¿Yo besé a tu prometida? Andrés, la gente no sabe qué pasó, pero ¿tú tampoco? ¡Valeria fue la que, completamente borracha, se abalanzó sobre mí y me besó a la fuerza!
—Si hablamos de exigir compensaciones, soy yo quien debería cobrarte a ti. ¿No crees que tú me debes una disculpa por el mal rato?
Él era el Príncipe de Santa Matilde, su reputación valía infinitamente más que la de Andrés.
Era cierto que Andrés había forjado su imperio desde cero con su propio esfuerzo, lo cual era admirable, pero comparado con el poder y el linaje de la familia Flores, su influencia no era nada.
No estaba a su nivel ni de cerca.
—¡Qué ridiculez! —Andrés no podía creer su descaro. Frunciendo el ceño con rabia, exclamó—: Tú besaste a mi prometida. ¡Los afectados somos ella y yo! ¿Por qué diablos tendría que compensarte a ti?
Las palabras de Andrés parecieron generar empatía en la sala. Algunos miembros de la junta no pudieron evitar intervenir a su favor: —Señor Flores, el señor Luján tiene razón. Sin importar cuál sea la verdad, los únicos que aparecen en las fotos son usted y la señorita Valeria.
—Además, tengo entendido que la señorita en cuestión fue su prometida en el pasado, así que debe haber cierta historia entre ustedes. Por cortesía y sentido común, debería ofrecerle alguna clase de compensación al señor Luján.
Samuel, sorprendido de que le diera la razón a su enemigo, lo fulminó con la mirada: —Director Solís, ya he dejado claro cómo sucedieron las cosas. Además, ¿de verdad cree que se tomó la molestia de venir hasta aquí solo para armar un berrinche de celos?
Ante esa respuesta, el director Solís se quedó desconcertado: —¿Qué quiere decir con eso?
¿De qué demonios estaban hablando esos dos?
¿Por qué sentía que hablaban en código?
—Quiero decir que la visita del señor Luján tiene un propósito mucho más ambicioso que defender su honor. —Samuel esbozó una sonrisa irónica y le dirigió una mirada gélida a Andrés—. Andrés, ¿por qué no te dejas de teatros y nos dices de una vez a qué viniste?

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