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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 12

—Siempre he visto a Isa como una hermana —dijo Jimena con dulzura—. Me da mucha alegría ver que ha encontrado la felicidad.

»Te conozco muy bien, y sé que, al casarse contigo, Isa será muy feliz. Confío en que la cuidarás.

Elías iba a decir algo, pero al ver que Isabela se acercaba y recordar que debían mantener las apariencias en la casa de los Méndez, prefirió guardar silencio.

Cuando Isabela llegó junto a ellos, él la reprendió:

—Caminas demasiado lento, hasta una tortuga es más rápida que tú. ¿No ves que Jimena te está esperando aquí?

—Elías, no le hables así a Isa. Es mi culpa. Me emocioné tanto al verlos llegar que te tomé del brazo y me olvidé de ella —intervino Jimena, aparentando defender a Isabela, pero sus últimas palabras estaban cargadas de veneno.

Miró a Isabela con una sonrisa amable en el rostro, pero sus ojos la desafiaban.

Isabela le devolvió la mirada.

En su vida pasada, después de descubrir en su noche de bodas la verdadera razón por la que Elías se había casado con ella, consideró a Jimena su rival. Cada vez que la veía, sus palabras eran afiladas y directas.

Jimena era experta en fingir. Cuando Isabela la atacaba verbalmente, ella se mostraba arrepentida, dolida e incluso se disculpaba falsamente, echándose toda la culpa.

Entonces, Elías se compadecía de Jimena. Al volver a casa, la acusaba, la ponía bajo arresto domiciliario, le recortaba su mensualidad y, a veces, hasta la encerraba en el sótano por una noche.

Cuanto más protegía él a Jimena, más celosa se ponía Isabela, y Jimena, por su parte, disfrutaba provocándola. El conflicto entre ellas se hizo cada vez más profundo.

Para cuando se divorció de Elías, ya no podía volver a la casa de los Méndez.

Rodrigo amaba a su esposa con locura. Como Isabela se enfrentaba a Jimena, él le prohibió la entrada a su casa. Incluso la vida de su propia madre se volvió difícil allí.

Isabela apartó la vista de Jimena y, con total naturalidad, tomó a Elías del brazo.

—Mi cuñada y Elías son amigos de la infancia. Es normal que se emocionen al verse y se olviden de mí. No la culpo.

Capítulo 12 1

Capítulo 12 2

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