Capítulo 121 En ese preciso momento, Olivia no tenía ni una gota de fuerza para resistirse. Mientras él la sostenía en brazos, notó cómo el enojo oscurecía sus ojos.
—¿Qué le están haciendo? —le preguntó Adrián a la enfermera esta vez.
—Señor, la paciente está en su sesión de rehabilitación.
Adrián arrugó la frente.
—¿Rehabilitación? ¿Qué clase de rehabilitación es esta? La dejaron destrozada. ¿La están ayudando o la están lastimando?
—¡Adrián! —exclamó Olivia apretando los dientes—.i No te metas!
—¿Y quién más se va a preocupar por ti si no lo hago yo? —la regañó mientras bajaba la mirada hacia ella.
Sin soltarla, empezó a caminar hacia la salida.
—¡Adrián!
—Señor, la rehabilitación de la señora Olivia...
Olivia y la enfermera hablaron al mismo tiempo, pero Adrián las interrumpió sin detenerse.
—¡Ya terminamos por hoy!
—¡Adrián, no tienes derecho a decidir por mí! —Olivia estaba furiosa. En cada momento que más lo había necesitado, él jamás había aparecido. ¿Por qué tenía que meterse en su vida ahora?
Adrián ya la había sacado en brazos de la sala de terapia. Cruzó la clínica abriéndose paso entre la gente, a la vista de las enfermeras, los pacientes y las familias que esperaban en la recepción.
—¡Adrián!
Olivia odiaba sentirse tan débil en ese momento у estar a merced de él. Sin embargo, apenas intentaba hacer un poco de fuerza, le dolía todo. De niña, cuando practicaba danza, solía caerse y lastimarse todo el tiempo, pero nunca había sentido un dolor tan insoportable.
Le resultaba imposible zafarse y saltar de los brazos de Adrián.
En ese instante, el doctor Fuentes salió de su consultorio. Al ver la escena, se acercó para preguntar con un tono amable: —¿Qué pasó? ¿Hubo algún problema con la terapia?
En realidad, durante más de diez años, Adrián siempre se había caracterizado por tener un carácter tranquilo y un trato educado con los demás. Sin embargo, últimamente estaba perdiendo los estribos y se dejaba llevar por sus emociones con mucha facilidad.
—Vengo mañana —le dijo Olivia con una sonrisa. Era cierto que el dolor de ese día había sido casi insoportable, pero no pasaba por su cabeza la idea de rendirse.
Así era ella: cuando se le metía una idea en la cabeza, no sabía lo que era dar marcha atrás.
Tal como pasó hace años cuando descubrió su pasión por la danza y se entregó sin dudarlo.
O como a los dieciséis años, cuando se enamoró de alguien y se lanzó al vacío sin importarle las consecuencias, aunque al final terminara con el corazón roto.
O como ahora, que estaba decidida a recuperar sus alas. Ya fuera que tuviera que soportar que le acomodaran los huesos o renacer de las cenizas, no iba a dar ni un paso atrás.
Adrián cerró la puerta, se subió al asiento del conductor y la miró fijamente.
—Nada de venir mañana. Te prohíbo que regresesa este lugar.
—¡Adrián! —Olivia lo miró furiosa—. ¿No crees que te estás metiendo demasiado en mi vida? ¿Con qué derecho vienes a decirme qué hacer?
—Con todo el derecho —respondió él, remarcando cada palabra—. Soy tu esposo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...