Capítulo 276 A Paulina se le enrojecieron los ojos. Bajó la cabeza en silencio, con expresión de quien ha sido terriblemente agraviada.
Adrián, sin embargo, se mantuvo tenso a su lado, con la cara rígida.
—¿Qué quisiste decir con eso? ¿Pau dijo algo incorrecto? Ella lo hizo con buena intención, ¿y vas a burlarte de ella?
Al escucharlo, Paulina se apresuró a jalar la manga de Adrián, con un gesto entre asustado y vulnerable.
—Adri, no le digas eso a Olivia. Ella solo está de mal humor, tienes que entenderla.
Adrián se quedó callado, pero sus ojos seguían clavados en Olivia, con enojo.
Paulina siguió hablando:
—Adri, no te pongas así. Olivia pasa todos los días rodeada de bailarines, y aunque ya no puede bailar, sigue queriendo hacerlo. Seguramente se siente muy triste... Olivia, no te fuerces. Aunque ya no puedas bailar, Adri no te va a despreciar por eso. Si te lastimas, a él le va a doler más.
Qué bonito sonaba todo. Pero Olivia podía ver la satisfacción de Paulina, sobre todo cuando dijo "ya no puedas bailar": sus ojos se posaron con malicia sobre su pie.
Aunque claro, Adrián, ese desgraciado, seguramente seguía creyendo que su angelito bondadoso solo quería lo mejor para ella, ¿no?
Y efectivamente, Adrián arrancó con su discurso de siempre, con expresión de lástima.
—Si tuvieras al menos la mitad de la madurez de Pau, no tendría que dejar la empresa tirada para venir hasta acá.
—¿Ah, sí? ¿Tan difícil te resulta? Cuando viniste volando hasta aquí solo por unas muñecas hechas a mano, no parecía complicarte tanto. —Eran recuerdos que Olivia prefería olvidar, pero esos dos insistían en aparecerse frente a ella, obligándola a revivirlos una y otra vez.
—¿No te di esas muñecas al final? —Adrián puso mala cara.
—¿En serio? —respondió Olivia—. Para quién las compraste en realidad, ya ni quiero averiguarlo. Solo te digo una cosa, Adrián: a mí no me gustan las muñecas.
Adrián se quedó callado.
Él ya sabe bien que no tienes nada y que no sabes hacer nada...
Mientras lo decía, por dentro gritaba: "Adri, ?
escuchaste? Olivia no es más que una inútil que no sirve para nada. En todo soy mejor que ella. ¿Ya lo ves?" Pero Julián la interrumpió.
—¿Qué acabas de decir? —soltó Julián—. ¿Que tú eres mejor que Olivia en todo? ¿De qué siglo salió ese chiste? Lo único en lo que le ganas es en preparar té.
Y tú, Vargas, ¿ya perdiste las dos neuronas que te quedaban?
Adrián se enfureció. Alver que los dos estaban a punto de irse a los golpes otra vez, Olivia y Valentina los sujetaron con todas sus fuerzas.
Adrián se quedó mirando a Olivia, que estaba frente a él, más delgada. Arrugó la frente.
—Vine a llevarte a casa. Ya vi tu baile y tú... mejor vamos a casa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...