Capítulo 20 -Adri...
Al escuchar esa voz empalagosa, a Olivia le tembló la mano y el celular casi se le resbala.
-¿Ya llegaste a tu casa? ¿Estás bien? -Paulina también sonaba borracha; arrastraba las palabras y, sin importarle si alguien le contestaba del otro lado, siguió hablando por su cuenta-. Sé que estás en una situación difícil... y también... sé que Olivia se ha sacrificado mucho por ti... No tienes que sentir culpa conmigo... Yo... nosotros estamos bien así... No me importa... si no soy tu esposa... Solo quiero... solo quiero que me recuerdes, con eso basta... Sigamos así... Adri... Ella vive en tu casa, pero yo vivo en tu corazón, y con eso me siento satisfecha...
-Plof.
El celular se le resbaló de las manos y cayó al suelo.
"Ella vive en tu casa, pero yo vivo en tu corazón".
Qué lindo...
"Adrián, ¿no es perfecto?" Olivia salió tambaleándose de la habitación y se dirigió al cuarto de huéspedes.
Se dejó caer en la cama y se durmió, esforzándose por expulsar todas esas voces de su cabeza, deseando no volver a recordar nada...
Cuando despertó de nuevo, fue la voz de Adrián la que la sacó de su sueño. Estaba hablando con Rosa.
-¿De dónde salieron estas flores?
-Las trajo la señora anoche.
-¿Salió anoche?
-Sí, señor.
-¿Sola? ¿A dónde fue? -El volumen de la voz de Adrián subió.
-Dijo que iba a ver un espectáculo, fue con su maestra.
-¿Maestra? ¿Quién le dio las flores? -Parecía no creerle.
-No sé.
-¿Qué espectáculo? ¿Dónde lo vio? ¿A qué hora fue la función?
Rosa dudó un momento.
-Señor, en serio no sé.
La puerta de la habitación de huéspedes se abrió. En realidad, Olivia ya estaba despierta, pero fingió seguir dormida.
-Sé que estás despierta -dijo él-, vi que moviste la mano.
Olivia abrió los ojos. Ya no tenía caso fingir.
Adrián se dio por vencido, pero de pronto cambió de tema.
-Sobre lo de anoche... ¿a qué te referías con tu " pasión" y tu "amor"?
-¡De cualquier manera, no eres tú!
La expresión de Adrián se tensó, pero su cara adoptó una mirada comprensiva.
-Ya, no hagas berrinche. Sé que sigues molesta y celosa. ¿No regresé ayer en cuanto vi que publicaste eso?
Por lo visto, ¿creía que cuando hablaba de su pasión y su amor se refería a él? ¿Pensaba que al decir "no eres tú" solo estaba haciendo una rabieta?
Sacó la cabeza de entre las sábanas.
-Te dije que...
Al ver que salía de su escondite, la expresión de él se suavizó y le acarició el cabello.
-Así me gusta, que seas buena. Esta noche voy a regresar, pero no hace falta que me esperes despierta; si te cansas, duérmete.
Dicho esto, no esperó a que agregara nada más; dio media vuelta y salió de la habitación. De hecho, esa escena era idéntica a las de antes.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...