Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 233

Capítulo 233 La compañera de Julián, Valentina, se sentía muy apenada de pedirle ayuda a Olivia. Julián se rio con cara de pícaro.

—Olivia siempre fue así en el grupo de baile de la escuela; nos cuidaba a todos —le dijo—. Ve ya, no seas tímida, que si no vamos a bloquear el paso.

Julián le lanzó una mirada cómplice a Valentina. Ella no lo entendió del todo, pero dejó de insistir.

Ya en el camino a recoger el equipaje, Valentina le preguntó qué había querido decir.

—Olivia quiere ayudarnos, pero le preocupa quedarse sin nada que aportar en el grupo —le explicó Julián—.

Si quiere hacer algo, déjala.

A Valentina le quedó claro. Se quedó mirándolo con una sonrisa contenida.

—¿De qué te ríes? —Julián la miró de reojo y siguió caminando para alcanzar a Olivia.

Olivia acababa de encender el celular e instalar la tarjeta local. En cuanto se conectó, se llenó de mensajes. Entre ellos, un par de mensajes de su abuela preguntando si ya había llegado.

Le respondió primero a ella: "Ya llegué bien, abuelita".

Luego revisó los demás mensajes.

Rosa le había escrito: "El señor la está buscando; me preguntó por usted".

Olivia le respondió: "Diga que no sabe nada".

El resto era todo de Adrián.

"¿Dónde estás?" "¿Por qué no contestas el celular?" "¿Estás en casa?" "Olivia, no me digas que desde ayer no has vuelto a casa".

"¿Dónde estás? ¡No apareces en ninguna cámara de seguridad!" "La última vez que apareciste en las cámaras fue pasadas las cuatro de la madrugada. ¿Qué hacías levantada a esa hora?" Mensajes del mismo tenor, uno tras otro.

Además, había intentado llamarla por la aplicación muchas veces; todas habían quedado sin respuesta.

Antes de que terminara de leerlos, el celular vibró:

Adrián volvía a solicitar una videollamada.

Ahora, por fin, ese sueño se hacía realidad.

Carmen la miró con una sonrisa cálida.

—Descansa un rato. Voy a ver cómo están los demás —dijo.

—Claro, maestra. Si necesita algo de mi parte, dígame sin pena.

Tenía muchas ganas de ponerse a trabajar cuanto antes.

—Tranquila, en este grupo no hay lugar para los ociosos —bromeó la maestra Carmen—. ¡Pero primero, a descansar!

Apenas se había recostado cuando le llegó un mensaje de Daniela: "¿Eres tú, Olivia? Sí eres tú, ¿ verdad?" Miró de qué se trataba: era una captura de pantalla de una publicación de Julián.

Había subido varias fotos con el texto: "Más hermosa que el amanecer".

Entre las imágenes estaban la comida del vuelo, los paisajes a la llegada, y una en particular donde se veía a Olivia de perfil, mirando el amanecer desde la ventanilla del avión.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)