Capítulo 236 Poco después llegó otro mensaje de Beto:
"Algo tan importante y no nos dijiste nada. Y no le eches la culpa a Pau por meterse; ella está muy preocupada por ti y no sabía qué hacer. Nos preguntó cómo podíamos animarte, aunque fuera un poco, y me rogó mil veces que no te dijera que ella me lo había contado, con miedo de que te fueras a enojar".
Adrián le respondió:
"Sé que lo hacen con buena intención. No me voy a enojar".
Beto mandó el emoji de abrazo que Paulina usaba siempre, seguido de otro mensaje:
"Mira... ya sé que luego me vas a decir que siempre te canto las mismas canciones. La malcriaste cinco años, la convertiste en alguien que no reconoce límites. Si tuviera aunque fuera la mitad de la madurez de Pau, ¿estarías sufriendo así? Te digo, Adri: córtale los fondos de una buena vez y ya veremos hasta dónde llega. Sin dinero no le quedará más que volver arrastrándose".
Adrián no respondió.
No podía cortarle los fondos. Olivia tenía su propia cuenta; él siempre le había transferido el dinero a ella.
Nunca dependió solo de la tarjeta adicional que él le había dado.
Beto volvió a escribir:
"No me vayas a decir que el dinero que le diste le alcanza para vivir sin trabajar, y que lo tiene todo guardado a su nombre".
Adrián tampoco respondió. Beto entendió. Mandó un emoji de "idiota" y luego:
"Adri, ¿en serio eres así de ingenuo? No me sorprendería nada que Olivia se llevara todo tu dinero y desapareciera. En serio, tú..." Como Adrián siguió sin contestar, Beto cambió de tema.
"Bueno, ya, ¿qué le vas a hacer? La elegiste. Ella es tu cruz en esta vida. Lo que ya pasó, pasó; ya sea que se haya ido a hacer su vida sola o que se haya ido con alguien más, no le des más vueltas. El destino.de cada quien está escrito. Olivia llegó para ponerte a prueba, pero nosotros siempre vamos a estar contigo.
Si el cielo se cae, entre los amigos y Pau te lo sostenemos".
Después de ese mensaje, volvió el emoji de abrazo.
A pesar de todo, Adrián sintió un calor genuino. A fin de cuentas, eran amigos de toda la vida, de los que nunca fallan.
¡Ya estaban ensayando!
Olivia se quedó ahí toda la tarde, viendo bailar a Carmen y a los estudiantes más jóvenes, y ayudando en la logística cuando podía.
Mientras los observaba ejecutar movimientos de alta dificultad, pensó en las nubes que había visto antes de abordar el vuelo, esas que parecían un fénix que renacía entre las llamas. Algo en su interior se agitó, urgente y vivo; era como si ella también quisiera levantarse, moverse, girar y dejarse llevar.
Quería bailar.
Pero no se atrevía.
Frente a tantos bailarines brillantes, se sentía pequeña. Ya no era el Cisne de antes.
Ensayaron hasta las ocho de la noche, y solo cuando Carmen insistió en que fueran a cenar, todos se dispersaron.
Olivia entendía esa disciplina, esa entrega sin reservas. Un minuto sobre el escenario vale diez años de práctica fuera de él; el entrenamiento es cosa de cada día, de cada momento. La habilidad se oxida en tres días si uno no la trabaja, y eso no era solo una frase hecha. En su momento, ella también había vivido así: ni un solo día se había permitido aflojar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...