Capítulo 277 Olivia miró al hombre que tenía enfrente y de pronto sintió un cansancio inmenso, tanto que ya casi no podía recordar cómo era la cara del Adrián de dieciséis años.
—Adrián, vete —dijo agotada.
—Olivia, regresa conmigo —dijo Adrián—. Por más enojada que estés, no puedes desquitarte con tu propio cuerpo. Sé que quieres bailar, pero ya no puedes hacerlo...
Olivia lo fulminó con la mirada, clavando los ojos en su cara.
—Olivia, ¿dije algo que no es cierto? —continuó Adrián —. El médico ya dio su diagnóstico. Tú le haces caso al idiota de Reyes, que te llena la cabeza de ilusiones.
Ese tipo lo único que busca es aprovecharse. Mírate nada más, ¿ya viste lo flaca que estás? ¿Y si te vuelves a lastimar? Deja de empeñarte en lo imposible. Ya te lo dije hace mucho: aunque no hagas nada, siempre vas a ser mi mujer.
—¡Cállate! —gritó Julián desde un costado.
Adrián le lanzó una mirada de reojo y siguió aferrado a la mano de Olivia sin soltarla.
—¡Olivia! ¡Ya basta de berrinches! Te enojas porque no te acompaño, y ahora me tomé la molestia de volar más de diez horas hasta Europa para buscarte. Te fuiste sin decir nada y yo vine una y otra vez a traerte de vuelta. Por más grande que sea tu enojo, por más terca que seas, ya fue suficiente.
Olivia bajó la mirada hacia el dorso de su mano, donde las venas se le marcaban por la fuerza con que la sujetaba. No forcejeó. Ese tono de Adrián la asfixiaba.
—Adrián —dijo. Estaba tan agotada que ya no le quedaba ni un gramo de rabia; hablaba con tanta calma que parecía dirigirse a un desconocido—. Voy a ser honesta contigo: estos diez días lejos de ti han sido los más felices de mis últimos cinco años.
Vio cómo la mirada de Adrián se sacudía, como si algo dentro de sus ojos se quebrara en pedazos.
Olivia lo entendía: él no lo creía.
Nunca iba a creerlo. Esa Olivia que lo amaba tímidamente, encogiéndose frente a él, capaz de darlo todo por él... ¿cómo podía decir algo así? Lo lógico era que le suplicara que la llevara de vuelta. Sin él, ¿ cómo iba a sobrevivir?
Pero ya no era así, Adrián.
Olivia sintió que la mano que le aprisionaba la muñeca apretaba con más fuerza.
—Adri.
Tuvo que llamarlo varias veces antes de que reaccionara.
—Adri... —Paulina quiso decir algo, pero se contuvo.
—¿Qué pasa? —preguntó Adrián, como si acabara de despertar de un sueño profundo, y comenzó a caminar hacia la salida.
—Hay algo que no sé si deba decirte.
—Dilo —respondió Adrián, desanimado.
—En realidad, yo sé lo que piensas —suspiró Paulina —. Siempre has sentido que le debes algo a Olivia, que por tu culpa ella no pudo volver a bailar. Pero por más que le debas, ya pagaste de sobra. Le diste los mejores cinco años de tu vida, le diste tanto dinero, tantas propiedades... Si no fuera por ti, ¿crees que ella podría darse el lujo de irse al extranjero cuando se le antoja?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...