Capítulo 314 —No es eso... —Adrián se frotó el entrecejo—. En serio no tengo tiempo...
—¡Ya sé que estás ocupado! ¡Ya sé que no tienes tiempo! —A Paulina las lágrimas le corrieron por la cara—. Los demás dicen que soy una vividora, ¿ también piensas eso de mí?
—No quise decir eso...
—¡Eso es exacto lo que quisiste decir! —Paulina tomó el celular y le devolvió el dinero, llorando, desconsolada—. Adri, no quiero tu dinero. Quiero que sepas que, aunque todo el mundo me malinterprete, no me importa. Solo me importa lo que tú pienses de mí...
—Entiendo, entiendo... —repitió Adrián.
—Con que entiendas, me basta. —Paulina sonrió entre lágrimas—. Adri, ven a comer, te compré tu filete de pescado empanizado favorito.
—Coman ustedes, tengo algo por resolver y necesito salir... —dijo él con prisa.
—¡No importa qué tengas que hacer, primero come y luego te vas! —Paulina se apresuró a abrir los recipientes de comida.
—No, coman ustedes. —Adrián caminó revisando los contactos del celular, buscó un número y, al encontrarlo, marcó—. ¿Bueno? Rosa, soy Adrián.
Paulina salió tras él y, al escuchar aquello, se preguntó para qué buscaría a Rosa. Lo siguió de cerca y alcanzó a escuchar lo que decía.
—Es lo siguiente: Olivia volvió y Mercedes está hospitalizada. Necesitamos a alguien que la cuide. Si no tienes otro compromiso por ahora, ¿podrías regresar a ayudarnos?... Sí, todavía no sabemos por cuánto tiempo. Lo ideal sería de forma permanente, pero si no es posible, al menos hasta que se recupere ... Perfecto, entonces mañana. Mañana paso por ti.
Sin darse cuenta, Paulina lo había seguido hasta el ascensor. Adrián entró y, al volverse, la vio ahí detrás.
Se sintió confundido un momento.
—Ah, Adri... —se apresuró a decir Paulina—. Quería Ilamarte para que volvieras a comer, ¿en serio no vas a regresar? ¿No tienes hambre?
En la habitación reinaba un ambiente cálido y apacible.
El día anterior, cuando Mercedes despertó, todo lo que veía era un resplandor blanco; su vista se había afectado. Tras ajustarle la medicación, ya estaba mucho mejor.
Olivia y Santiago acababan de darle de comer.
El cuerpo de Mercedes había sufrido un daño severo, pero ya que la habían sacado de peligro, la recuperación avanzó con rapidez.
Ese día se la veía con mucho mejor ánimo que el día anterior. Tener a su nieta al lado y reencontrarse con Santiago la alegraba, y eso se reflejaba en su estado.
Lorenzo era muy eficiente. Santiago necesitaba buscar un departamento y Lorenzo encontró opciones enseguida. Lo llamó para que fuera a verlos; la elección de vivienda era algo demasiado personal para decidir por él, así que necesitaba que el señor Rossi fuera en persona.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...