Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 327

Capítulo 327 Adrián guardó silencio unos segundos.

En esos segundos de silencio, no tenía con qué defenderse.

Había encontrado otras formas de gastar dinero en Paulina.

No quería mentirle a Olivia.

—Olivia...

La llamó en voz baja mientras pensaba qué decir.

Pero Olivia se saltó ese tema sin más.

—Ahora estoy en Atelier Vega comprando ropa, y tu querida Pau también está aquí. Este vestido de gala cuesta cuarenta y siete mil dólares. Quiero preguntarte algo: tu Pau, esa que según tú no tiene nada y no trabaja, ¿de dónde sacó el dinero para comprarlo?

—¡Olivia! ¡No te pases! —Paulina la interrumpió a gritos.

Olivia la ignoró de momento; solo esperó la respuesta de Adrián.

—Adrián, contéstame.

—Olivia... —dijo Adrián—. Voy para el taller de Marco, espérame ahí.

—Ya dije que no es necesario —respondió Olivia—.

Llevas años en el mundo de los negocios, deberías saber lo que significa respetar un contrato. No quiero que terminemos en tribunales; basta con que cumplas lo acordado.

—Olivia... espérame, voy para allá...

—¿Esperarte para qué? ¿Para revisar tus estados de cuenta?

—Olivia...

Ella colgó el celular y miró a Paulina.

—¿Todavía quieres el vestido?

Paulina apretó los puños de furia.

—Yo... jel dinero es prestado! ¿Quién dice que es de Adri?

—Ah, ¿sí? —Olivia se mantuvo tranquila—. Muy sencillo: Adrián viene para acá, así que revisemos los estados de cuenta y listo, todo queda claro.

—¡Haz lo que quieras! —Paulina volteó hacia Renata—.

¡Renata! Renata, vamos, ¡ya no quiero ver nada aquí!

¿Cómo iba Renata a irse así nada más?

—Todavía tengo que probarme mi vestido —dijo con calma—. Si tienes prisa, adelántate.

—Yo... —Paulina estaba furiosa. Parecía que Atelier Vega era su maldición. Tenía que estar loca para haberse obsesionado con ese lugar. ¡Ya no quería comprar nada ahí! ¿Qué tenía de malo gastar en marcas internacionales?

En un arrebato de furia, salió del taller.

Olivia, por su parte, siguió a la asistente para probarse el vestido de gala en ese tono más cercano al vino tinto.

Cuando salió, Renata ya llevaba puesto su diseño a la medida y se miraba en el espejo. Al verla, le sonrió con franqueza.

—¡Qué hermoso! ¡Los colores intensos también te quedan muy bien!

Olivia observó el vestido azul mar que llevaba Renata y no pudo dejar de elogiarlo.

—Precioso, es como si llevaras el océano puesto.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)