Capítulo 331 —El señor Vargas viene en camino, ya está por llegar — respondió Beto con una sonrisa.
—Tu futuro exmarido no está nada mal, hay que reconocerlo. En Altabrisa ya tiene nombre y reputación —le dijo Santiago en voz baja.
Olivia lo miró de reojo.
Santiago fue al grano.
—En un principio, esta alianza le correspondía a su empresa por pura capacidad, pero lástima...
—Santiago, ¿eso no cuenta como favorecer a la familia por encima de la razón? —Olivia tenía buen corazón, pero no era ninguna ingenua. No iba a permitir que el dinero de su primo terminara en manos de esa bola de desgraciados de la empresa de Adrián.
Santiago la miró de reojo.
—Oli, la supervivencia de su empresa depende de una sola palabra tuya.
Olivia observó a ese grupo de personas tan llenas de vanidad y se quedó pensativa.
—Un rascacielos se levanta desde el suelo; construirlo cuesta años, pero derrumbarlo es cuestión de un instante —dijo Santiago con tono intencionado.
Los dos primos llevaban un buen rato murmurando, confiados en que nadie los conocía ahí, pero pronto tuvieron que dejarlo porque llegó alguien que sí los conocía.
Cinco personas se acercaron saludando animadamente a todo el mundo, y al pasar junto a Olivia y Santiago se detuvieron en seco.
—¡Olivia!
Quien la llamó fue Celeste Padilla, la esposa de Nico.
Olivia sonrió.
—Celeste.
En realidad, con Celeste tenía aún menos trato; ni siquiera se habían visto tantas veces como con Renata. No entendía por qué ahora se acercaba a saludarla con tanto entusiasmo.
—¡Llegaste antes que nosotros! Ven, quédate aquí. — Celeste la invitó.
Olivia había oído hablar de Celeste: a diferencia de Renata, era una mujer de carácter fuerte y lengua afilada. Nico le tenía cierto temor; de hecho, era de los que obedecen a su mujer sin chistar.
Cuando Celeste explotaba, Nico no se atrevía ni a respirar; se quedó quieto en su lugar sin decir una palabra. Renata fingió no haber escuchado nada. El único que estaba a punto de saltar era Beto.
—¡Nico, controla a tu mujer! —Beto se molestó.
Celeste se indignó todavía más y le reclamó también a Beto.
—¿Qué? ¿Te crees dueño del cielo y la tierra y ahora también quieres mandar en la esposa de otro? ¡Lo que yo haga o deje de hacer no es asunto tuyo!
Olivia tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no soltar una carcajada...
¿Cómo era posible que en tantos años nunca se hubiera enterado de que Celeste era todo un personaje?
Y hablando de Beto y Nico, esos dos infelices, ¿de dónde habían sacado la suerte de casarse cada uno con una mujer tan buena?
Las lágrimas que Paulina tenía a punto de derramar se le secaron con esos regaños.
Y Beto, el único que tenía algo que objetar, no iba a ponerse a pelear con la esposa de su amigo en un evento así; era vicedirector de la empresa y tenía una imagen que cuidar...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...