—Adri... —A Paulina se le enrojecieron los ojos, con cara de que estaba a punto de llorar—. No quiero que me agradezcas, solo quiero que seas feliz.
—Así es, que se hayan perdido esos negocios no importa, lo importante es que seguimos juntos, jy la vida sigue! Empezamos desde cero, y con el tamaño que tiene la empresa ahora, ¿crees que va a ser más difícil que cuando arrancamos? Solo vamos a ganar un poco menos, nada más —añadió Beto.
—Es cierto, Adri. Aunque te hayas divorciado, todavía nos tienes a nosotros. Siempre vamos a estar contigo. —Paulina tenía los ojos enrojecidos y los labios arrugados en un puchero.
Sin embargo, Beto no paraba de hacerle señas con la mirada, pero ella no entendía qué quería decirle.
—Lo sé, sé que los tengo a ustedes —dijo Adrián frotándose la frente—. Solo estoy un poco cansado y quiero estar solo un rato.
—¿Nos estás... echando? —preguntó Beto, molesto.
Adrián negó.
—No es eso. Es que hay cosas que todavía no termino de procesar y necesito pensar con calma.
—¿Sobre el reparto de bienes? —insistió Beto.
Adrián se limitó a asentir. Más que nada, ya no tenía ganas de seguir dando explicaciones; lo que Beto quisiera pensar, que lo pensara.
—Tu familia... —Beto suspiró—. Seguro no va a dejarla en la calle. Está bien, nos vamos y te dejamos tranquilo. En unos días nos juntamos, y si te sientes mal, nos llamas. Pase lo que pase, somos amigos, i para siempre!
—Sí —respondió Adrián, y se puso de pie para acompañarlos a la salida.
Esperó a que entraran al ascensor y entonces dio media vuelta. Al cruzar la puerta recordó algo; hizo unas cuantas operaciones y cambió la contraseña.
Cerró la puerta y se encerró en aquel espacio a solas.
Sobre la mesa de centro, las grullas de papel seguían siendo eso: grullas de papel. Aquella cajita transparente, por alguna razón, ya no le provocaba la emoción de cuando era joven. Al contrario, era como una presión asfixiante en el pecho, tan pesada que apenas podía respirar...
*** Paulina también se veía preocupada cuando salieron de casa de Adrián. Ya en el auto, le dijo a Beto:
—Soy mujer y puedo notar la diferencia. Ese cambio raro en Adri empezó desde esa noche que él y yo dormimos en la misma cama.
—¿En serio? —dijo Beto—. Yo no noté nada.
—Claro que no, tú no eres mujer. El punto es que siento que, desde esa noche, se volvió mucho más indiferente y esquivo. Y lo más notorio: casi ya no se reúne con nosotros. ¿No te diste cuenta de eso? —
Paulina suspiró.
—Tampoco es para tanto. Confía en mí, solo hay que esperar. Adri va a casarse contigo, es seguro.
Además, ya se divorció; el último obstáculo desapareció.
Después de dejar a Paulina en su casa, Beto no fue a la oficina; se quedó en casa de ella para esperar que su cara sanara.
—Con esta facha no puedo ir a ningún lado. Los dos estamos más o menos igual, mejor nos quedamos juntos a que se nos baje la hinchazón —dijo Beto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...