—Adrián, en serio no creo que entre nosotros quede algo por hablar. Dices que no quieres el divorcio, está
bien, presento la demanda. Dices que tienes objeciones sobre la repartición de bienes, está bien, que decida el juez. Entre nosotros ya todo quedó
claro, ¿qué más hay que decir? —Olivia miró al hombre frente a ella y sintió que este era, una vez más, un Adrián que no reconocía.
¿A dónde se había ido aquel Adrián que siempre era frío con ella, que siempre la mantenía a distancia, que la medía con la vara más alta, pero se volvía indulgente con todos los demás?
—¿Cómo que no hay nada? —Adrián la miró arrugando la frente, sus ojos gritaban lo mucho que le herían sus palabras—. Tú propusiste el divorcio de manera unilateral. Yo siempre fui el que aceptó; nunca escuchaste mi opinión.
Una oleada de frustración golpeó a Olivia de repente.
—Adrián, en cinco años de matrimonio, ¿cuándo escuchaste mi opinión? La indiferencia que me impusiste, ¿no fue también unilateral?
La emoción en los ojos de Adrián se apagó y todo su porte decayó, pero enseguida se recompuso, como si temiera que Olivia se subiera al auto y se fuera para siempre. Dijo con urgencia:
—Justamente por eso tenemos que hablar, ¿no? Yo no sé lo que piensas y tú no sabes lo que pienso; los dos impusimos cosas sin consultar al otro, por eso necesitamos comunicarnos, ¿no es cierto?
Olivia negó con calma.
—No. Dos personas solo necesitan comunicarse cuando todavía quieren que las cosas funcionen.
Adrián, yo ya no quiero seguir contigo, así que no tiene ningún sentido comunicarnos.
—No es así, Olivia. —Adrián miró a Santiago esperando que se apartara, pero él no tenía la menor intención de hacerlo, así que no le quedó más remedio que continuar. Si no lo decía ahora, quién sabe cuándo volverían a verse—. Olivia, antes no lo entendía, fui un necio. Tú echaste raíces en mi vida hace mucho y lo ignoré. Olivia, yo...
Se le hizo un nudo en la garganta y los ojos se le Ilenaron de lágrimas. No pudo seguir.
Olivia lo miró, resignada.
—Adrián, ¿qué es lo que quieres decir exactamente?
—Olivia, no puedo estar sin ti —dijo con la voz quebrada.
—Lo vi... —Adrián parecía haber perdido el alma—. Ya sé.
Colgó y volvió a mirar a Olivia. En sus ojos ya no había emoción desbordada sino un dolor sin fondo. Quiso hablar, pero no le salió una sola palabra.
Olivia ya había dicho todo lo que tenía que decir. Al ver el cambio drástico en él, no quiso seguir hablando.
Abrió la puerta del auto.
—Santiago, vámonos.
Adrián no intentó detenerla ni terminó lo que había dejado a medias.
Santiago, de pie junto al auto, lo miró con desprecio.
—¿Ya no dices nada? ¿Otra vez apareció algo más importante que ella?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...