Santiago guardó silencio.
Era la primera vez que Olivia veía a su primo sin saber qué responder, y no pudo evitar reírse con ganas.
Santiago le lanzó una mirada a su prima, entre frustrado y divertido.
—¿No dijeron que iban a ir a La Dulcería a encargar dulces artesanales para Lorena? Ya va siendo hora de apartar el pedido, ¿qué día piensan ir? —preguntó
Santiago, desviando la conversación.
—Mañana o pasado mañana. —Calculó Olivia. Conocía una confitería artesanal que elaboraba dulces con recetas antiguas, pero los pedidos eran por encargo y había lista de espera. El tiempo apremiaba, no podían seguir posponiéndolo.
Mercedes sonrió y dejó en paz a Santiago.
—Oli y yo vamos juntas.
—Bien, le pido al chofer que las acompañe. —Santiago respiró aliviado. Ojalá dejaran de preguntarle sobre su chica.
La Dulcería estaba en un callejón del centro histórico de Altabrisa. La zona se había convertido en un corredor de boutiques artesanales y tiendas de diseño: talleres de sastrería a la medida, estudios de vestidos tradicionales, zapaterías de piel, joyerías, bordados a mano y telas de seda artesanal. Un sinfín de opciones, muchas con reconocimiento de patrimonio cultural. Los precios no eran precisamente accesibles.
Ya que estaban ahí, Olivia decidió llevar a su abuelita a recorrer las tiendas. También quería comprarle algo a Lorena. Pensó que, Lorena al dedicarse a la moda, quizás le gustarían los bordados artesanales, las telas de seda o los vestidos de confección tradicional.
Así que fueron entrando tienda por tienda.
Al llegar a una boutique de vestidos de gala, entró del brazo de Mercedes sin dudarlo. Lorena seguro que se sentiría atraída por los trajes de gala regionales.
Lo que jamás se imaginó fue encontrarse a Adrián en esa tienda.
Estaba sentado en un sofá de madera, con aspecto demacrado, perdido en sus pensamientos.
Le fastidió encontrárselo. La frecuencia con la que se topaba con él esos días era ridícula.
Adrián también las vio. Primero palideció, y luego miró
Pero ¿cómo iba a tapar algo así?
Y más cuando a Paulina no le interesaba esconderse.
En cuanto vio a Olivia, Paulina se apresuró a colocarse al frente y empezó a dar vueltas delante de Adrián, con la voz más empalagosa que nunca.
—Adri, ayúdame a ver este, no seas malo. Creo que tiene mucho negro... yo quiero rojo...
Una de las empleadas explicó desde un costado:
6 —En la alta costura de la región, el negro transmite elegancia y poder. Además, no es un negro puro; es más bien un tono ébano, un color de nobleza clásica.
—Pero tratándose de una boda de gala regional, el rojo queda mejor —protestó Paulina con un puchero.
Así que se iba a casar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...