Olivia no le hizo caso. Julián subió al auto a toda prisa, arrancó y se fue; las ruedas levantaron agua de nieve por todos lados.
Adrián se quedó de pie en la nieve, mirando la enorme mancha de agua sucia que le había salpicado la ropa.
Ni siquiera pensó en limpiársela. Solo alzó la mirada hacia el auto que se alejaba mientras una voz le retumbaba en la cabeza: "Ella está con él. De verdad está con él. Salieron juntos por la mañana de la misma casa... ¿Están viviendo juntos? Entonces ella y él..."
Una amargura intensa lo invadió. Él fue su esposo durante cinco años y ni siquiera llegó a tocarla de verdad.
*** Julián condujo hasta la clínica. Al llegar, seguía con la cara tensa; luego, con expresión tímida, como si hubiera hecho algo malo, volteó hacia Olivia.
—Olivia, perdón.
Ella no entendía por qué se disculpaba.
—¿Qué pasó?
Una expresión de disgusto infantil asomó en la cara de Julián.
—No me gusta que él venga a buscarte, y no quiero que le hagas caso. Por eso arranqué sin darte oportunidad de hablar
Así que era eso.
Olivia negó con la cabeza, sonriendo.
—De todas formas, tampoco quería hablar con él.
—¿En serio? —Los ojos de Julián se iluminaron.
—Claro que es en serio —dijo Olivia con seriedad—. Si todavía sintiera algo, no me habría divorciado de él.
—¡Olivia! ¡Vamos, a la rehabilitación! —Julián recobró
el ánimo, bajó del auto y le abrió la puerta.
El camino hacia la clínica ya estaba bien barrido;
habían esparcido sal y no había hielo. Julián la fue sosteniendo paso apaso hasta adentro.
Por la nevada, había muchos menos pacientes. El señor Roberto tampoco había ido.
Roberto nunca faltaba, lloviera o nevara. Aun cuando no tuviera tratamiento, asistía aunque fuera solo a conversar y se quedaba una hora.
Olivia se preocupó. En esa clínica, lo que más miedo daba era que alguien a quien veías todos los días dejara de aparecer de pronto.
Olivia negó. Solo eran compañeros de tratamiento, nada más: la enfermedad los había reunido ahí, el centro era todo lo que compartían, y del resto nadie preguntaba.
—Vamos, vamos a casa —dijo Olivia.
—Bueno. —Julián la ayudó a subir al auto y, tal como en la ida, la llevó de vuelta.
Al bajar, Olivia descubrió que en su jardín también había un muñeco de nieve.
Se acercó y vio que tenía una tarjeta incrustada: "Para la persona que amo: feliz nevada".
Olivia arrancó la tarjeta, la tiró a la basura y le dijo a Julián:
—Entra a la casa y calienta una cubeta de agua.
—¿Eh?—Julián no entendía qué pretendía.
—Viértela sobre el muñeco de nieve. —Olivia señaló el muñeco en su jardín.
Julián se alegró: ¡perfecto! ¡Eso le encantaba! ¡Una cubeta ni se diga! ¡Diez cubetas no serían problema!
Adrián no se había ido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...