Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 526

Alan también bajó del auto.

Olivia se apoyó en la puerta y descendió.

—Adrián... —dijo, recobrando el hilo de sus pensamientos—. ¿Cómo es que estabas ahí?

Guardó silencio y solo sonrió.

—¡Habla! —rugió Olivia.

Tenía dos algodones metidos en la nariz y la cara hinchada; se veía fatal.

Ante el grito, su gesto se volvió de resignación.

—No me quedaba tranquilo. ¿No te lo dije? Paulina está en Inglaterra y, después de todo, este lío lo provoqué yo. Me daba miedo que tu seguridad estuviera en riesgo. Estos días, como Julián no venía a recogerte, yo...

Cuando ella ensayaba por las noches, él rondaba dentro y fuera de la escuela.

Y resultó que sí pasó algo.

“Seguro la asusté”, pensó. En ese momento la sangre le había corrido hasta el cuello, y todavía le quedaba una mancha sin limpiar cerca de la oreja.

Adrián estiró la mano y le frotó el lóbulo, pero la marca no se quitó.

—Ya está seca. Cuando llegues a casa, lávate bien y ve a dormir. Esta noche que Alan se quede contigo.

Olivia lo miró fijamente haciendo mala cara, guardando silencio.

Él sonrió.

—No tienes que preocuparte por mí. Considéralo parte de lo que te debo. Debes entender que mi deuda contigo no me va a alcanzar la vida entera para pagarla. Esto no es nada.

—No estoy preocupada por ti. —Olivia se dio la vuelta y caminó hacia la casa—. Y deja de sonreír. Te ves horrible cuando lo haces.

La sonrisa desapareció. Con la cara hinchada, parecía un boxeador apaleado.

Alan le entregó el auto al otro guardaespaldas para que llevara a Adrián de vuelta.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)