Mientras ella saltaba y volaba como un pequeño ciervo en el festival, en cierto hospital de Londres, Adrián también vio el video del espectáculo en su celular.
Ella era hermosa y extraordinaria.
La mujer del video se superponía con esa muchacha de la preparatoria, ágil y vibrante como un duendecillo.
Esa era ella, la que siempre debió ser.
No era el ave de alas rotas que él había mutilado, tampoco el canario que encerró por años; ella siempre debió ser un hada del bosque: ligera, viva, vibrante, capaz de iluminar el mundo de un mortal como él con solo aparecerse a su lado.
Miraba el video y se preguntaba: ¿cómo tuvo el corazón para destruir a un ser tan maravilloso?
Su pequeña hada por fin volvía a las montañas.
Nunca más volvería a su lado, pero, aun así, sentía que era lo mejor para ella.
Que volara hacia lo que amaba, sin dudar, que su corazón la llevara a donde el cielo no tiene límites.
Anna entró con cara poco amistosa.
Desde esa noche en que quedó malherido por salvar a Olivia, ella no había vuelto a estar de buen humor.
—¡No puedes dejar que te lastimen y sangres otra vez! —dijo con seriedad.
Adrián guardó el celular, obediente.
—Ya entendí.
—¡Tuviste una hemorragia interna! —Anna seguía muy enojada.
—Pero ya se detuvo, ¿no? —dijo él con una sonrisa.
—El doctor fue claro: tuviste suerte, no habrá otra oportunidad.
Lo miró a los ojos, esperando que esta vez se tomara las cosas en serio.
Él, sin embargo, sonrió y le mostró el celular.
—Mira, qué hermosa, lástima que no pueda verla en vivo.
—¿Y qué con eso? Ya no están juntos —suspiró.
Él miraba la pantalla embelesado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...