Capítulo 570
Capítulo 570
-Anna, últimamente no sé si lo que vivo es un sueño o la realidad. -Suspiró-. Hace poco Olivia me preguntó por qué de pronto se me ocurrió seguir los pasos de Leonardo.
-A mí tampoco me lo has dicho.
Anna pensó que él se lo contaría. Pero no lo hizo.
Solo sonrió, con la mirada perdida en la lejanía, como si por aquella carretera que bordeaba la costa fuera a aparecer una camioneta todoterreno a toda velocidad.
Olivia se quedó seis días en aquella aldea. Su trabajo cada jornada consistía en visitar a los ancianos del lugar, escucharlos contar historias, aprender de la tradición y los detalles de su danza, practicar con ellos los pasos y, a su vez, bailar para mostrar la danza tradicional de su país.
Tal como decía aquel mensaje de Leonardo: ahí uno podía olvidarse del mundo exterior.
Pero no podía quedarse para siempre en la aldea con la tutora; tarde o temprano tenían que continuar a la siguiente parada. Después de participar en la sesión musical semanal y hacerse amiga de varios bailarines de primer nivel, llegó la hora de partir otra vez.
La última noche en la aldea, Olivia bailó con sus amigos hasta tarde, regresó a la posada y volvió a cenar y beber con la tutora, con Camila, con Adrián y con Anna. O, mejor dicho, a comer carne y beber.
-Que tengan un excelente viaje. -Adrián, fingiendo con todo el aplomo del mundo que apenas la conocía, brindó con la tutora y con sus compañeras.
Y, de paso, también brindó con ella. Chocó la copa contra la suya.
-De aquí en adelante, nuestros caminos se separan.
-Adrián, sentado frente a la tutora, dirigió la frase a todos los compañeros de Olivia.
Ellos iban a recorrer aldeas con danzas tradicionales como aquella. Adrián y Anna, en cambio, seguirían la ruta de Leonardo hacia otra dirección.
-No sé si nos volveremos a encontrar. -Camila, sentimental como era, se ponía más expresiva cuando tomaba. Aquella semana habían cenado todas las noches juntos, y a veces hasta habían bailado en el bar. Como además a Camila le gustaban los postres de La Casita de Galletas, cruzarse con ellos ahí le parecía cosa del destino.
-Claro que sí. -Adrián habló sin titubear.
Camila rio.
-Tienes razón, jal volver a Londres terminaremos viéndonos!
Anna sonrió.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...