Capítulo 61 Se la pasaron toda la noche repitiendo lo mismo.
Paulina no dejaba de señalar lo mucho que la avergonzaba y Olivia ya estaba más que harta de escucharla.
-Ya estuvo bueno. Si de verdad les preocupa tanto pasar vergüenzas, mejor aléjense de mí. Me siento poco fuera de mis cabales y no les aseguro lo que pueda decir. Al cabo que para ustedes ya soy una decepción, así que no me importa quedar peor, ?
saben? -dijo con una actitud de quien ya no tiene nada que perder, esperando que ese grupo de personas se fuera para no tener que verlos más.
un Pero Adrián no se movió; ninguno de los tres lo hizo.
En cambio, se sentaron a su alrededor. Julián se acercó con un jugo y, al ver a los otros tres ahí, se rio de incredulidad. Como ya no quedaban lugares cerca de Olivia, le entregó el vaso y se sentó un poco más lejos.
Paulina comenzó a explicarle a Olivia lo importante que era la familia Salazar, especialmente al hablar del hijo mayor, o sea el príncipe de la familia. Mencionó que él era la mano derecha del Corporativo Helix, graduado de una universidad prestigiosa en el extranjero y presidente de varias asociaciones internacionales, entre muchos otros logros.
-Como es el hijo mayor y el el príncipe de los Salazar, escuché que volvió al país para tomar formalmente las riendas del grupo. Por favor, no vayas a ser grosera cuando llegue. -Paulina reprendía a Olivia mientras buscaba la aprobación de Adrián con la mirada, como presumiendo lo prudente que era ella.
Julián, que la había estado escuchando, no pudo evitar comentar:
-Qué raro, no sabía que el señor Salazar tuviera un hijo así.
-Pues claro que no lo sabes. Eres un simple bailarín, ¿ tú qué vas a saber de estas cosas?
Paulina lo miró con desprecio. Le guardaba mucho rencor porque fue él quien reveló que ella no era la señora Vargas. Ya había investigado y sabía que Julián solo era un bailarín de la compañía de Altabrisa sin influencias. Seguramente había conseguido entrar al evento por algún contacto, ya que se trataba de una cena estrictamente de negocios.
Adrián confirmó:
-Pau tiene razón, deberías informarte sobre la importancia de los Salazar para que no cometas algún error.
-Es el señor Reyes, ¿verdad? Los asuntos de mi familia no le incumben. ¿Por qué insiste tanto en meterse donde no lo llaman?
-¿De su familia? -Julián sonrió con ironía-. Perdón, pero yo solo sé que la señora Olivia es su esposa. ¿En calidad de qué entra la otra señorita a su familia? ?
Después de tanto tiempo todavía se acostumbra tener amantes con título de segunda esposa?
-Mire... -Las lágrimas empezaron a rodar por las mejillas de Paulina.
La cara de Adrián perdió todo brillo, como si una tormenta estuviera a punto de estallar.
-En un evento como este no quiero causar un escándalo, pero no voy a permitir que nos ofenda. ¿ Qué le parece si arreglamos esto en otro momento?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...