Capítulo 622 Olivia miraba al joven Adrián. Le resultaba familiar y extraño a la vez. Lo familiar estaba en sus facciones finas y en su gesto estoico.
Lo extraño era que esa mirada, habitualmente indiferente, ahora dejaba ver una pregunta, la de alguien a quien todavía le importaba algo en el mundo.
—¿Qué me pasa? —Esa semana había estado muy ausente. No entendía qué estaba pasando. Estaba atrapada en ese sueño y no lograba despertar.
Al principio pensó que, como su sueño más largo había durado cinco días, esperaría cinco días para ver si despertaba. Pero no. Seguía ahí.
Entonces, ¿cómo no iba a estar aturdida toda esa semana? Estaba en el cuerpo de su yo adolescente. ?
Ya no iba a poder regresar?
—jA mí apenas me contestas, pero con Leonardo, el del salón de al lado, sí te ríes y hablas! ¿Qué estás haciendo?—dijo Adrián, con una hostilidad inexplicable.
A Olivia también le desconcertaron las palabras de Adrián.
—¿Cuándo me reí y hablé con Leonardo?
—¡Este lunes! ¡Llegaron juntos a la escuela! ¡Y encima me dijo todo orgulloso que había ido a comer a tu casa! ¿Desde cuándo son tan cercanos?
Olivia retrocedió dos pasos por reflejo. Verlo a punto de explotar la dejó confundida. El Adrián de la preparatoria siempre tenía esa cara insoportable de "
todos ustedes son idiotas y yo soy el único con cerebro".
Lo pensó un momento.
—No llegué con él a la escuela. Nos encontramos por casualidad en la entrada, nada más.
—¿Casualidad? ¿Y también fue casualidad que terminara comiendo en tu casa? —Adrián no le daba respiro.
Olivia lo pensó otra vez y terminó asintiendo.
—Pues sí... fue casualidad.
¿No? Coincidieron en el mismo autobús y su amigo le canceló a última hora.
—¿A quién crees que engañas? —Adrián la miró con burla.
Entonces llegó el autobús. Olivia iba a subir cuando Adrián le tiró de la mochila.

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