Beto estaba asustado.
Estaba convencido de que Adrián le estaba siguiendo el juego, actuando.
¿Él ya sabía lo que hizo durante estos tres o cuatro años?
No, no podía quedarse de brazos cruzados esperando lo peor... Tenía que averiguar qué cartas tenía Adrián en la mano. Pero ¿cómo tantear el terreno?
Solo se le ocurrió una persona: Paulina.
Cuando ella lo vio llegar por iniciativa propia, al principio se molestó bastante. Pero después de que Beto le entregó diez mil dólares en efectivo, el enojo se le esfumó.
—Después de todo es mi hijo, y tú eres su madre. No voy a desentenderme —dijo Beto, jugando la carta sentimental.
Paulina se ablandó y se sintió reconfortada, e incluso pensó que a la larga probablemente estaría con Beto.
A fin de cuentas, el bebé que llevaba en el vientre era de él; si se quedaba con Adrián, tarde o temprano esa bomba iba a estallar, y cuando lo hiciera, no tendría dónde caer muerta. Así que empezó a mirarlo con algo más de cariño.
Luego, Beto comenzó con su actuación: se puso a beber en silencio, copa tras coра.
—¿Qué te pasa? —le preguntó Paulina.
Beto suspiraba una y otra vez sin decir nada, hasta que al final, fingiendo que Paulina lo había acorralado, suspiró con pesadez y le contó que estaba metido en un problema. Después le explicó lo que necesitaba que hiciera.
Paulina no quería hacerlo, porque eso significaba traicionar a Adrián. Aunque ya había decidido quedarse con Beto, le costaba cortar el lazo con Adrián.
—Pau, si no fuera porque estoy contra la pared, no recurriría a esto —insistió Beto, metiéndole ideas en la cabeza—. La empresa ya está hundida. Con la llegada de Rossi, a quien ya ofendimos, nos va a hacer la vida imposible. No estoy pensando solo en mí, pero ¿qué?
¿Me hundo con Adri? ¿Quieres volver a los días en que teníamos que repartir un solo paquete de sopa instantánea entre dos?
Por supuesto que Paulina no quería.
Lo que ninguno de los dos vio fue que, después de que entraron, un auto llegó detrás y se estacionó
frente al restaurante. Adentro iban Olivia y un joven de cara aniñada, acompañados de dos sujetos vestidos de negro.
En cuanto se estacionaron, uno de los hombres de negro se bajó y entró al restaurante. Ahí intercambió
una mirada con otro grupo que ya estaba siguiendo a Paulina. El hombre asintió: todo iba según lo planeado.
En el privado, Paulina esperaba con ansiedad. Por fin Ilegó Adrián.
—Adri... —lo llamó Paulina con voz melosa.
Adrián sonrió y se sentó frente a ella. Los dos intercambiaron un saludo superficial, se preguntaron cómo iba todo, y luego empezaron a ordenar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...