Capítulo 639 Olivia miró al dueño, que tenía el plato de fideos en la mano y no sabía qué hacer.
-Cóbrelo con el mío.
-No, ¿cómo cree? Usted también estudia, ¿cómo le voy a cobrar a una muchachita? No se preocupe, cuando vuelva mi nieto, que se los coma él -insistió el dueño.
Apenas terminó de hablar, alguien irrumpió en el lugar como una ráfaga, arrojó cinco dólares sobre la mesa y señaló a Olivia.
-Los fideos. También los de ella.
Sin esperar el cambio, se fue corriendo.
-Ay, esto... -El dueño se quedó con el dinero en la mano, sin saber si reír o llorar.
Olivia terminó sus fideos en silencio. El dueño le entregó el cambio.
-¿Es tu compañero? Aquí tienes el cambio; hazme el favor de dárselo. Nuestro local está frente a la escuela; vivimos de atender a los estudiantes. ¿Cómo le voy a cobrar de más a un muchacho?
Olivia lo pensó un momento.
-Está bien, yo se lo doy.
Pensó que tendría que esperar hasta el lunes para devolverle el dinero a Adrián.
Pero no fue así. Después de terminar su clase de baile en el estudio, se encontró con él justo ahí, en la planta baja.
Adrián trabajaba medio tiempo en la pastelería La Glaseada, en la planta baja del mismo edificio donde estaba el estudio.
Era un local recién abierto. Olivia iba a entrar a comprar unos pastelitos para su abuela, a quien le gustaban esas cosas dulces y suavecitas; pero entonces vio a Adrián.
Y se acordó.
La última vez, cuando sus papás la engañaron para llevarla a comer a un restaurante, Adrián había podido rescatarla a tiempo precisamente porque en ese entonces trabajaba ahí a medio tiempo.
Después de que su padre irresponsable lo abandonó, él, terco como era de joven, empezó a trabajar los fines de semana y en cualquier tiempo libre para ganar dinero.
Más tarde ella se enteró de que, para él, trabajar no era más que una forma de ganar experiencia.
Por ejemplo, mientras los demás pasaban el último año de preparatoria enterrados entre exámenes, él no descuidó las materias y además abrió un restaurante que, según decían, dejaba buenas ganancias; después, ya en la universidad, lo traspasó y así reunió su primer capital para emprender.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...