—Jefe, jefe, se te cayeron las uvas. —Federico llegó corriendo y le quitó el recipiente de las manos—. Lo llenaste de más, ¿pesaba mucho, jefe?
—Ajá… —contestó Adrián sin pensar. Se agachó a recogerlas, pero no dejaba de mirar de reojo hacia allá; en la oscuridad de la noche, la sonrisa que ella le dedicaba a Leonardo parecía brillar.
Volvió a recordar aquella tarde, bajo el alcanforero del patio de la escuela, cuando ella corrió hacia Leonardo como una gacela, con esa misma sonrisa…
—Jefe, esas ya se ensuciaron, mejor déjalas —dijo Federico mientras se ponía a su lado para taparle la vista.
—Sí. —Recogió las uvas, las tiró al basurero y volvió a su lugar como si nada.
Para ese momento, todos ya habían comido suficiente, pero todavía era temprano, así que Federico propuso jugar algo. Unos sugirieron jugar al póker; otros, cantar. Pero al final eligieron el clásico de siempre: verdad o reto.
La idea fue de Federico. Al fin y al cabo, era el más alborotador del grupo.
—Salimos a divertirnos, ¿en serio les gusta estar cantando? Juguemos algo simple y emocionante.
Así que jugaron verdad o reto. Como no tenían nada para jugar, pusieron música en un celular y Federico sacó una botella para pasarla de mano en mano. En las primeras rondas, la botella terminó siempre en manos de Federico, Daniela y los demás, y les tocaron preguntas de lo más comprometedoras.
A esa edad, nadie se atrevía todavía a mostrar en público que le gustaba alguien, pero en ese juego esos sentimientos secretos salían a flote, y casi todas las preguntas iban por ahí.
A Daniela y a Federico les preguntaron si les gustaba alguien. Daniela respondió sin dudar que no. Federico, en cambio, se puso a balbucear, y bajo la presión del reto soltó un “sí”.
Daniela, chismosa, quiso preguntarle quién era, pero Federico, rojo hasta las orejas, gritó:
—¡Con esa ya son dos preguntas! ¿No era una sola?
—¡Uy, Federico se sonrojó! ¡Parece que él también sabe sonrojarse! —Daniela no paraba de reírse.
—¿Vamos a seguir jugando o no? —Federico ya estaba jurando venganza.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...