Capítulo 71 Olivia se asustó, pensando que tal vez había olvidado borrar algún mensaje sobre sus planes para irse del país.
Se asomó para ver la pantalla y se dio cuenta de que era una conversación con la asesora de una marca de ropa. Adrián estaba leyendo una parte donde la vendedora le agradecía por ser una clienta tan fiel durante tanto tiempо.
Ella había respondido: "¡Claro! ¡Tengo que apoyar al embajador de la marca!" Adrián buscó quién era el modelo de la empresa y luego le aventó el celular. Rio con desprecio.
-No te hacía tan fanática, Olivia. Con razón llevas años comprando pura ropa de esa marca, ¿así que usas mi dinero para estar apoyando a ese tipo?
En realidad, él estaba equivocado.
Ella apoyaba al anterior. Adrián había revisado el historial hasta el año pasado; en ese entonces, la imagen de la marca era una antigua compañera suya de la Escuela Nacional de Danza.
Aunque ella ya no podía dedicarse a eso, le daba gusto ver a su excompañera triunfar en la televisión.
Por eso compraba el maquillaje, los perfumes y la ropa de esa línea; era su manera de apoyarla.
Ese año habían cambiado de modelo, pero ella ya se había acostumbrado a la marca. Además, la ropa le quedaba muy bien tanto a ella como a Adrián, así que no se molestó en buscar otra opción.
Pero, incluso si fuera un artista, ¿cuál era el problema?
Adrián miró su propia ropa.
-¿Por qué siento que todos los días estoy vestido con la ropa de otro, como si me estuvieras viendo la cara?
Olivia se quedó sin palabras.
Llevaban cinco años de casados y apenas se venía a dar cuenta de que tenía algo de sentido del humor.
Seguramente era la llegada de Paulina lo que le daba esa energía y lo hacía sentir tan vivo.
Ella hizo un gesto de indiferencia con la mano.
-Ay, por favor. Hoy en día, ¿quién no tiene ropa de otro en su vida? Hay que seguir adelante.
-Claro que sí -respondió Olivia. Se sentía reconfortada por la calidez de sus nuevos amigos y su sonrisa se volvió más brillante.
Ya estaba en la recámara, así que se recostó en la cama, se acomodó con las almohadas y se tapó las piernas con la colcha. Se puso a hablar y a reír con la familia de Julián, sin darse cuenta, o más bien sin importarle, que Adrián ya estaba parado frente a ella.
Cuando terminó de hablar y se despidió, Adrián ya llevaba un buen rato ahí plantado. Ella todavía tenía la sonrisa cuando levantó la mirada y se encontró con el semblante oscurecido de su esposo.
La pantalla de su celular todavía no se bloqueaba y mostraba el nombre de Julián.
Adrián no le quitaba la mirada al celular y, cuando la pantalla se apagó, clavó la mirada en ella.
-No sabía que todavía podías reírte con tantas ganas.
Había estado casado con ella cinco años y siempre la veía nerviosa, esforzándose por darle gusto con una sonrisa fingida. Incluso llegó a pensar que vivía con un maniquí. ¿Podía reírse de esa manera tan sincera?
Olivia suspiró. ¿Qué quería que le dijera? ¿Que toda su infelicidad era por su culpa?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...