A menudo dudaba de si su regreso a la preparatoria era un sueño o si de verdad existían dos universos paralelos; incluso se inclinaba más por creer que todo era un sueño.
Pero esa pulsera…
Que despertara alborotó a toda la familia Muñoz. Su tía y su primo no paraban de entrar y salir de su cuarto.
Miró a Santiago, que tenía treinta y tantos años, y pensó en el Santiago joven del sueño que acababa de hacerle una donación a su escuela; por un momento se confundió.
—¿Por qué me miras así? Tomas una siesta y ya ni me reconoces —dijo Santiago, inclinándose con una sonrisa.
Olivia siempre había pensado que Santiago era muy joven; a sus treinta y tantos no tenía una sola marca del paso del tiempo. Pero, comparado con el Santiago del sueño, ya se le notaban los años…
Negó y dijo:
—Santiago, estás viejo.
Él se puso serio.
—Mira nada más. Ya verás, te quedaste sin regalo.
A Olivia se le escapó la risa. Como en cada despertar anterior, lo primero que hicieron fue pedir una cita médica para que le hicieran un chequeo completo en el hospital. Santiago salió y le abrió paso a su tía, que entró para ayudarla a cambiarse antes de ir al hospital.
—Voy por mamá. Cuando estés lista, me avisas —dijo antes de cerrar la puerta tras de sí.
Olivia miró la pulsera y movió el cierre. Como llevaba demasiado tiempo acostada, sus músculos y articulaciones estaban torpes, pero aun así se empeñó en mover el cierre hasta ver con claridad las letras grabadas: Oli.
Bajó las manos, sin fuerzas.
“¿Qué está pasando? ¿Qué es real?”
Su tía tocó la puerta y entró.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...