Olivia hizo esa pregunta en voz baja, inquieta.
—¿Qué pulsera? ¿Qué te pusiste? —Su abuela seguía sosteniéndole la muñeca donde colgaba la pulsera y se reía de ella—. ¿Todavía estas medio dormida?
Olivia levantó la mano y observó la cadena que brillaba en su muñeca.
—¿No tengo nada puesto?
—Así es —dijo su abuela, mirándola con la misma curiosidad.
Olivia bajó la mano.
—Ah, es que acabo de soñar… soñé que me compraba una pulsera nueva.
Por lo visto, en ese mundo nadie podía ver la pulsera, salvo ella.
Pero a su abuela se le quedó la idea y, al salir de la exposición, la llevó a comprar una pulsera.
Olivia extendió la mano donde ya llevaba la pulsera, y la vendedora se limitó a elogiar el tono de su piel y a decirle que combinaba muy bien con la que se estaba probando; luego le colocó la nueva pulsera en el mismo sitio donde ya llevaba la otra.
Así que era cierto. Nadie podía ver la pulsera. Si no fuera porque sentía claramente su peso en la muñeca, ella misma habría creído que era una alucinación. Pero estaba ahí, en su muñeca.
Después siguió entrando en aquel sueño cada pocos días, aunque nunca volvió a unirse con la Olivia adolescente. Siempre quedaba suspendida como una espectadora, viendo todo lo que pasaba, sobre todo lo relacionado con Adrián.
¡Él ni siquiera recordaba la promesa que le había hecho! ¡Se la pasaba con Beto y Nico! Jugaban basquetbol, comían juntos en su restaurante y nunca pagaban nada.
Ella, invisible, podía acercarse hasta quedar frente a Adrián y él ni se inmutaba. Intentaba dejarle mensajes.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...