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Mi Frío Exmarido (Amelia y Dorian) romance Capítulo 1454

A esa edad les encanta revolver cajones. No se sabía qué tanto hurgó en el despacho, pero al poco rato salió con un documento y se lo dio a Amelia:

—Mamá, a papá se le olvidó llevarse esto a la oficina.

Amelia acababa de terminar de limpiar. Vio el sobre en manos de Serena y lo tomó instintivamente.

—¿Qué es esto?

—Cosas que papá necesita para trabajar —dijo la niña.

—¿De dónde lo sacaste?

Amelia desató el hilo del sobre, intentando sacar el contenido, pero se detuvo a la mitad. No sabía si era algún documento confidencial que no debía ver.

—De la mesa —dijo Serena, jalando a Amelia hacia el despacho y señalando el escritorio.

Por la ubicación, parecía algo que, en efecto, debía llevarse.

—¿Estaba aquí? —preguntó Amelia devolviéndolo a su lugar.

Serena asintió.

—Sí.

Amelia la miró con sospecha. No sabía si era verdad o si la niña estaba inventando cosas.

A esa edad también inventan mucho.

Tomó una foto con su celular y se la envió a Dorian: [Serena encontró este archivo en tu escritorio. Dice que es algo que tenías que llevarte. ¿Se te olvidó? ¿Necesitas que te lo mande?].

Dorian no respondió; probablemente estaba en una reunión.

Amelia miró el documento y dudó. Finalmente decidió llevárselo; de todas formas iban a comer juntos al mediodía y le preocupaba que fuera urgente.

Tomó el archivo y miró a Serena.

—Vamos a llevárselo a papá.

—¡Sí! —Los ojos de Serena brillaron—. Voy a cambiarme. Mamá, ¿me peinas con trencitas?

Como ella insistía en marcar distancia, en ese edificio solían ser más desconocidos que esposos.

Esos sentimientos se avivaron al entrar de nuevo, especialmente llevando a Serena de la mano por el vestíbulo.

Amelia recordó cuando Serena se había escapado con los planos para la familia Sabín. Marta la llamó diciendo que la niña había desaparecido. Amelia bajó corriendo y se encontró a Dorian y a Serena justo allí. Asustada, se escondió detrás de una puerta, pero Dorian, siempre perspicaz, la descubrió mirando las cámaras de seguridad.

Fue esa vez cuando Dorian tomó un cabello de Serena para confirmar su paternidad.

Quizás notando que la mano de Amelia se había enfriado por los recuerdos, Serena la llamó con preocupación:

—Mamá, ¿qué tienes?

Amelia volteó y le sonrió levemente.

—Nada, es que el aire acondicionado está muy fuerte.

En el reflejo del ascensor, Amelia vio que estaba un poco pálida. No quería que Dorian se preocupara al verla así, por lo que le dijo a Serena:

—Vamos al baño primero.

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