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Mi Identidad Secreta: De Despreciada a Consentida romance Capítulo 296

En ese momento, Tatiana intervino:

—Doris, vámonos. Vamos ahora mismo a la casa de los Carrasco a buscarla.

Antes de que Doris pudiera responder, Fátima ya estaba soltando un comentario sarcástico.

—Vaya, cuñada, de verdad has perdido la cabeza. No te importan las consecuencias, ¿eh? Ir a la casa de los Carrasco a exigir que Andrea se disculpe con Doris… Andrea puede que no tenga vergüenza, ¿pero crees que la familia Carrasco va a permitirlo? ¿Quieren que la señora Carrasco se disculpe con Doris delante de su propia familia? Van a pensar que la familia Palma no los respeta.

—Papá, sé que ahora favoreces a tu nieta consentida, pero te aconsejo que dejes este asunto de la disculpa por la paz. ¿O de verdad quieres enemistarte con la familia Carrasco por esto?

Dicho esto, Fátima tomó su bolso y se levantó.

—Bueno, tengo cosas que hacer. No me quedaré a hacerles compañía.

Apenas Fátima salió de la villa, escuchó a Doris decir:

—Abuelo, si te parece inconveniente, no tienes que venir con nosotras a la casa de los Carrasco. Mi mamá y yo podemos ir solas.

Fátima tropezó y casi se cae. ¡Esa maldita mocosa de verdad pensaba ir a la casa de los Carrasco a exigir que Andrea se arrodillara!

«Si el abuelo todavía tiene algo de juicio, no permitirá una locura así. Pero si lo permite, significará que definitivamente ha perdido la cabeza».

Mauro dudó un momento antes de decir, con resignación:

—Doris, tu tía tiene razón en lo que dijo. ¿Qué tal si lo dejamos así? Claro, puedo darte alguna otra compensación.

Al oírlo, Fátima pensó que quizás su suegro todavía tenía salvación.

—¡Este asunto no se puede dejar así! —respondió Tatiana por Doris—. Si Andrea hubiera ganado la apuesta, ¿crees que ella lo habría dejado pasar?

—¡No! ¡Habría aprovechado para humillar a Doris!

Capítulo 296 1

Capítulo 296 2

Capítulo 296 3

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